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Pequeño observatorio

Cuando llega la hora de comer

GRUP SAGARDI

Cuando llega la hora de comer

Josep Maria Espinàs

La gastronomía es un arte combinatorio entre el peligro del demasiado y del demasiado poco

Cuando llega el fin de semana, si no hay ningún contratiempo, mi mujer y yo tenemos programado ir a comer al Lázaro, un restaurante que nos aconsejó Néstor Luján, mi cuñado gastrónomo, increíble conocedor de platos y de vinos. No solo del país, también de toda Europa. Tenía dos cualidades: la curiosidad y la memoria. Memoria del nombre de los vinos y, si se puede decir así, memoria palatal. 

Así como hay buenos cantantes también hay buenos gastrónomos, que saben afinar el paladar y descubrir todos los matices que se pueden descubrir en una comida. 

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No se trata solo de 'comer bien'. La gastronomía es un arte combinatorio especialmente delicado. El arte de las proporciones adecuadas entre los diversos ingredientes. Y eso no siempre es fácil: siempre puede aparecer, si uno se distrae, el 'demasiado' y el 'demasiado poco'. 

Es el problema, el peligro que aparece en diversas situaciones. Cuando hacemos un elogio a una persona, ¿la felicitamos demasiado o demasiado poco? Hay gente muy susceptible. 

Podría ser que suceda una cosa parecida con la alimentación. Demasiado crudo, demasiado hecho. Algo similar a lo que pasa con el vino: demasiado viejo, demasiado joven, demasiado caliente, demasiado frío.

Qué lucha hay, en este mundo: demasiada pasión y demasiada indiferencia. Cuánta alegría y cuánto dolor.

Busco en una enciclopedia cómo define 'gastronomía' y encuentro esto: el arte de comer bien. Y también dice: 'satisfactoriamente'.

No me parece una definición muy precisa porque se puede satisfacer el hambre de diversas formas, pero esto reconozco que es suficiente.

El hambre tiene un punto de dictadura. Has de comer, dice la madre al niño que no tiene hambre. Comer es un señal de que todo funciona como debe. "¿Ya le come el niño?, preguntan los pediatras a las madres. Si comen, todo va bien.

Y con los adultos a veces pasa lo contrario: "No deberías comer tanto".