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El dilema

El director de Dignitas Humanae Institute, el británico Benjamin Harnwell, junto a monasterio Trisulti, en el sur de Roma.

AP / ALVISE ARMELLINI

Fraser contra Bannon

Marta Roqueta

Ante la crisis del sistema occidental liberal y capitalista podemos elegir respuestas muy distintas

Con unos días de diferencia, dos figuras clave del panorama político estadounidense habrán visitado España. Una es la teórica feminista Nancy Fraser; el otro, Steve Bannon, ideólogo de Donald Trump. Ambos defienden proyectos políticos globales para sacar la población mundial de la crisis política, social y económica en la que está sumida. Las propuestas son del todo opuestas.

Bannon prepara para las elecciones europeas un frente común de partidos de extrema derecha, incluyendo Vox. Fraser es una de las impulsoras del manifiesto por un feminismo del 99%. Para la pensadora, el modelo occidental liberal y capitalista da signos de extenuación. En EEUU, el ejemplo lo encarna el fracaso de la candidatura presidencial de Hillary Clinton. En Europa, las políticas de austeridad han desmontado estructuras básicas para la protección social, y el gobierno de la Unión Europea está más cerca de los tecnócratas que de los ciudadanos.

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La solución de Fraser no es el repliegue xenófobo y machista de la extrema derecha, que bebe de la misma estructura de exclusiones y explotación que cimienta el sistema político y económico actual. Inspirándose en las marchas mundiales de mujeres, Fraser defiende un modelo político y económico anticapitalista, ecologista, feminista, antirracista y con conciencia de clase, en el que la reproducción social y los cuidados estén en el centro.

Fraser, pues, esboza una alternativa a la crisis actual. Además, añade un elemento importante en la lucha contra la extrema derecha: lejos de ser lo opuesto al sistema neoliberal actual, es el mismo status quo el que la ha generado. Ello nos exige un esfuerzo importante. No solo debemos frenar al racista, al machista o al homófobo. También debemos revisar qué actitudes, prácticas y dinámicas institucionales y económicas alimentan el racismo, el sexismo y la LGTBI-fobia. La situación del planeta, al borde de un colapso ecológico y ya sumido en una crisis social, exige una estrategia inmediata. 

La pregunta es: ante Nancy Fraser y Steve Bannon, ¿de qué lado estamos?