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LIBERTAD CONDICIONAL

Nadie cree en los niños

Nadie cree en los niños

Lucía Etxebarria

Cuando vemos el caso de los niños de Godella, los medios lo tratan como una excepción, como un caso aislado, como algo extrañísimo. Desgraciadamente, no lo es. Hoy mismo, mientras usted lee este artículo, el 20% de los niños de este país están sufriendo algún tipo de abuso o maltrato. ¿Les parece exagerado?  Tengo sobre la mesa casi 50 informes diferentes, pero solo voy a referirme a dos. Los de la Fundación Anar y de Save The Children.
Hablaré de un caso que conozco personalmente, parecidísimo al de Godella.

Como en el caso de Godella, ninguno trabaja. Ambos provienen de familia acomodada y se entiende que viven del dinero que reciben de sus padres. Ella padece un trastorno mental. Servicios Sociales lo saben de sobra. Ambos consumen sustancias. Servicios Sociales también lo sabe. Esta pareja tiene dos hijos. Una niña, hija de una relación previa del padre, reside en un pueblo a media hora. Pasa con la pareja una semana sí, una semana no, porque el padre y la madre tienen la custodia compartida.

La niña comentó en el colegio que su madrastra le pegaba. No es algo raro: En el 60% de los casos, los menores agredidos en España lo son por alguien de su familia El colegio no la creyó. Tampoco es raro. Solo un 7,3% de los menores atendidos por la Fundación Anar fueron ayudados por profesores del centro en el que estudiaban. Así que, en lugar de llevar el caso a un juez, se inició una mediación. Algo que jamás hubiera debido iniciarse porque esa familia ya estaba siendo intervenida por Servicios Sociales, a partir de una denuncia que se había hecho desde el colegio del segundo hijo, un varón, donde advertían que el niño llegaba sucio y con moratones.

Pero resulta que Servicios Sociales no había informado al colegio de la niña de que había una intervención en marcha con esa familia. Sí, hubo una intervención. Un psicólogo escuchó al niño. Pero nadie hizo nada. La situación se mantuvo durante años. A nadie se le ocurrió retirar la custodia.

Tampoco es raro. En uno de cada tres casos intervenidos, el menor sufre violencia física, lesiones, golpes, bofetadas, puñetazos y patadas, además de amenazas graves, coacciones y gritos. En un 62,2% de los casos, los menores son agredidos a diario. Sin embargo, en muy pocos casos se retira la custodia. No se retiró en Godella, no se retiró en el caso de estos menores. Se considera a los niños una especie de propiedad privada de los padres.

Cada día se detectan 37 casos de niños víctimas de maltrato en España. Pero nadie les protege

Finalmente, la madre de la niña ha conseguido llevar el caso a tribunales. Pero esto no es garantía de nada.

Save The Children avisa de que a la casi totalidad de los niños y niñas víctimas de abuso y maltrato no se les escucha en el sistema judicial.  Las pruebas periciales y las exploraciones realizadas por parte de los equipos técnicos de los juzgados se reducen a una entrevista, en ocasiones muy breve. En esa sesión, el niño, asustado, no habla.

Los plazos en la instrucción se dilatan enormemente. El proceso judicial dura de media tres años, en los que los niños tienen que repetir su declaración hasta cuatro veces y, en la mayoría de casos, en juicios a puerta abierta. Como en ese tiempo el niño o niña se tiene que quedar en casa del agresor, este le amenaza. El resultado es que, en la mayoría de los casos el menor, se retracta.

Los jueces, fiscales y la mayoría de los peritos judiciales no han dado crédito al testimonio de los niños y niñas (testigos directos) en ninguno de los casos analizados por el informe de Save The Children, si el agresor ha sido el padre, bajo el argumento de que existe una inducción materna para la denuncia.

¿Resultado? Solo el 10% de los niños abusados o maltratados consiguen que su caso llegue a juicio. Pero si llega, solo el 30% conseguirá una condena. Es decir, ni siquiera se protege al 3% de los menores abusados o maltratados.

Cada día se detectan de media 37 casos de niños víctimas de maltrato en España. Pero nadie les protege. Nadie protegió a Martina y Nerea, pese a que su padre había amenazado con matarlas. Y lo hizo. La jueza que denegó la protección a esas niñas sigue en su juzgado, avalada por la Audiencia Provincial.

Nadie protegió a la hija de Ángeles, asesinada por su padre que también la había amenazado, pese a las 51 denuncias de la madre. Nadie protegió a Naiara, asesinada tras horas de extrema tortura por su tío, pese a que la niña se había quejado en el colegio. Nadie protegió a Gabriel, el Pececito, pese a que se quejaba del maltrato de su madrastra. Nadie protegió a los 22 niños asesinados en España en el 2018. Nadie cree a los niños.