10 ago 2020

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Análisis

Si bien el Reino Unido tiene previsto abandonar la UE el 29 de marzo.

AP

'Brexit', ¿'Apocalypse now'?

Guillem López Casasnovas

Estamos a pocos días de comprobar mi predicción de que no habrá una salida abrupta de Reino Unido de la UE

No es necesario un máster en Economía ni tampoco sería una garantía. Acertar en un pronóstico económico se convierte en un reto con muchos grados de aleatoriedad; especialmente los más poliédricos, en los que uno se juega el poco o mucho capital acumulado y que puede perder o reforzar en probabilidades diversas que no tienen otro fundamento que la experiencia de quien lo emite.

Hace tiempo me pronuncié en contra de un 'brexit' duro por falta de acuerdo, tal como se anunciaba. Frente al apocalipsis con el que se castigaba a los que votaron 'erróneamente' decían quienes tenían precisamente la llave para hacer el castigo efectivo, yo nunca he tenido claro lo que se afirmaba que iba a ocurrir.

La razón era, y es todavía, que no veo la Unión Europea (UE), y más ahora sin Angela Merkel, con suficiente músculo para castigar al hereje con las 'plagas' anunciadas. Y sí. Era probable que los políticos que dicen dirigir la Unión hicieran lo que les correspondía en cada momento, gesticulando en favor del cumplimiento de los pactos. Esto daba juego a la clase política, con clave externa (los europeos, al final unidos en algo), y supuestamente interna del Reino Unido (¿elecciones?), aunque hoy ya no está claro en este caso en beneficio de quién.

El deterioro de la vieja clase política británica no hacía daño a los poderes económicos que mandan. La erosión de su prestigio corre en paralelo al supuesto de que al final son los de siempre los que, con el 'Sant Crist Gros' de la unidad de los mercados, ponen las cosas en su sitio.

Y esta fue mi previsión: Al final, cerca del abismo anunciado, la City no se se estaría de puñetas y flexibilizaría el acuerdo todo lo que fuera necesario para el 'business as usual' y, a ser posible, sacar incluso alguna ventaja adicional. Basta mirar qué y quién mueve el poder económico en el mundo y el papel que le da a la City de Londres como para anticipar que no se dejarán, pienso hoy todavía, hacer daño por parte de unos políticos 'ineficientes' en disputa permanente.

Llega el día final y vamos a la prórroga. No tenía que haber revisión de los acuerdos sometidos, y ya ha habido. La pelea política se localiza en la separación de las irlandas; no en las fronteras europeas, ni en los pasaportes o en la continuidad de las residencias de ciudadanos en un lugar u otro. La Europa fuerte contra la 'demos' de los que buscan más soberanismos para sus naciones, y débil respecto de las naciones que la ejercen.

Más aún, mayor debe ser la aquiescencia entre gobiernos conservadores de ambos bandos. MayJunckerTajani ...; los dos últimos con los zurrones cargados de carbón de un pasado oscuro y una situación cómoda hoy blanqueada, y a la espera de alguna puerta giratoria.

Como para arriesgar ahora en defensa de unos supuestos valores europeos. Se reafirma así un statu quo que quieren preservar sacrificando aspiraciones de algo por venir, que por eso son todos ellos conservadores. Y desde el poder se negocia; desde la indigencia, se suplica o se sufre. Fin de la comparativa. Un acuerdo es siempre mejor. Ya me entienden.

En definitiva, estamos a pocos días de comprobar la bondad o no de mi predicción. Tan cómodo como es verlas venir y justificar después por el retrovisor lo que ha pasado. Para que no se diga de los economistas, continúo arriesgando mi pronóstico.