Ir a contenido

ANÁLISIS

Cristiano Ronaldo celebra la clasificación de la Juventus ante el Atlético. 

AFP / MARCO BERTORELLO

Messi-Cristiano, rivalidades productivas

Mónica Marchante

La competitividad entre las dos estrellas durante una década les ha hecho cada vez mejores

Hace unos días coincidí con Javier Fernández, recién retirado, tras una carrera brillantísima que le llevó a ser dos veces campeón de mundo de patinaje artístico, siete veces campeón de Europa y medalla de bronce en los JJOO de Pyeongchang.

Repasando su vida, le pregunté por una de las cuestiones que más me habían llamado la atención, su convivencia con quien fue su mayor rival en la pista de hielo, el japonés Yuzuru Hanyu. Ambos compartieron entrenamientos diariamente durante años en Toronto bajo la dirección de Brian Orsen. Fue el japonés quien se trasladó a Canadá buscando entrenar con Fernández, deslumbrado por el desempeño del español tras coincidir con él en una competición.

Hanyu fue oro en los últimos JJOO, mientras que Fernández alcanzó por fin su medalla olímpica, el bronce. "No hubiera conseguido el oro si no fuera por Fernández" , dijo el japonés tras colgarse el oro. "La competencia diaria nos hizo mejores a ambos" me aseguraba Javier. "Éramos completamente distintos fuera de la pista, yo al terminar me iba a tomar unas cervezas con los amigos. Él era muy introvertido y apenas salía, se vino a Toronto con su madre, muy protegido. Yo vivía solo. Pero si algún día me sentía cansado, sabía que él iba a estar entrenando y eso me estimulaba. No iba a bajar la guardia".

Genios que se mejoran

Mientras Javier explicaba esa convivencia con su mayor rival pensé en Messi y Cristiano. "Exacto, me dijo Javier, estoy seguro que igual que Hanyu y yo fuimos mejores alimentando la competitividad el uno hacia el otro, lo mismo ha ocurrido con Leo y Cristiano. Son dos genios y entre ellos se hicieron mejores".

Ahora ya solo coinciden en la Champions, justo donde el portugués ha mostrado en estos años su mayor voracidad. Como Hanyu un día se estableció junto a Javier, Cristiano coincidió con Messi en el campeonato doméstico desde 2009, cuando llegó al Real Madrid. El argentino llevaba ya más de tres años marcando el ritmo del Barça, con quien debutó en 2004.

El 14 de febrero de 2018 Ronaldo festejó su San Valentín particular con la mejor competición europea marcando su gol 100 con el Real Madrid en la Champions, frente al PSG. Fue el primer jugador en lograrlo con un mismo equipo. Un mes después lo lograría Messi con el Barcelona, frente al Chelsea.

Entre los dos se reparten las mejores marcas goleadoras. Sus números son un festín

Entre los dos se reparten las mejores marcas goleadoras, sus números son un festín del que seguimos disfrutando los aficionados una década después de tenerles en el futbol español. El primer cruce eliminatorio ha servido para recuperar ese maravilloso diálogo goleador entre ambos, que ha costado la eliminación del At Madrid.

"Lo de Cristiano fue impresionante" dijo Leo tras eliminar al Olympique de Lyon y responder al hat trick de Ronaldo con dos goles y un gran partido. Qué bueno sentir que sus caminos se puedan volver a cruzar en Europa.