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El latido de 'Be my baby'

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Hal Blaine muestra las manos cubiertas de cemento tras haberlas estampado en el Rock Walk de Los Ángeles, en el 2008.

Hal Blaine muestra las manos cubiertas de cemento tras haberlas estampado en el Rock Walk de Los Ángeles, en el 2008. / AP / KEVORK DJANSEZIAN

Que dos segundos pueden cambiar la historia (y una vida) lo demuestra la apertura de batería de la canción 'Be my baby'.

¿Los escuchas? Llévate la mano al corazón: bum-ba-bum-BOOM.

Hal Blaine, el tipo que grabó el mejor inicio de canción de la historia, seguramente escuchó esa mágica sucesión de toques justo antes de fallecer este lunes. Por sus ojos podrían haber desfilado muchos otros episodios, porque grabó con Elvis, Sinatra, The Beach Boys o los Byrds. Pero el caso es que el universo siempre le dará las gracias por esos dos segundos.

Como con la gravedad y la invención de los cereales que desayunas, el hallazgo fue fruto de un error. Blaine, en una entrevista del 2011 a 'The Wall Street Journal', casi se excusaba: "En realidad yo tenía que hacer algo así como boom-chiky-boom-boom, pero se me enganchó la baqueta". Así que hizo los primeros tres con el pie en el bombo, boom-ba-boom, para desfogarse, recuperada la baqueta, en el cuarto: BOOM.

Que dos segundos pueden cambiar la historia (y una vida) lo demuestra la apertura de batería de la canción de las Ronettes

Desde entonces, esos latidos han sido el conjuro para el romance y la llave de la emoción y la taquicardia del mundo. Los que consiguen que por cada beso recibido, se den tres. Los que abren 'Malas calles' y los que cerraban las fiestas OFC en la Barcelona subterránea de los 2000.

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Que dos segundos pueden cambiar la vida lo demuestran muchas otras cosas que se dicen o hacen, sí. Prueba a poner esa intro de batería después de cada una que enumero. El piano que te cae encima o el avión que pierdes. El ejecutivo de Decca que dijo 'no' a The Beatles y la modelo que dijo que estaba "en el candelabro". El salto de altura panza abajo de Dick Fosbury o ese editor que le dijo a Fitzgerald que la novelita estaba bien, pero que: "Sobra ese tal Gatsby". Mi compañero de cole, del que no recuerdo el nombre, pero que cuando una profe le dijo: "¿Quieres echar a perder tu vida?", contestó, sus botas camperas sobre el pupitre, "Per exemple".  Ya podemos escribir novelas o inventar vacunas: no sabemos cómo pasaremos a la historia. Ni siquiera por qué nos van a recordar los que nos quieren.

Hay una lección en la apertura de batería de la canción 'Be My Baby'. Pero como todo misterio, no es fácil de enfocar, así que voy a volver a escucharla: Bum-ba-bum-BOOM.