Ir a contenido

La lucha por la igualdad

El coste del éxito laboral para las mujeres y las señales que damos a las jóvenes

TRINO

El coste del éxito laboral para las mujeres y las señales que damos a las jóvenes

Judit Vall Castelló

Un estudio de dos profesores suecos indica que si aumenta el salario de la mujer también lo hace la probabilidad de divorcio en la pareja

Prácticamente todo el mundo siente admiración por alguna persona famosa; algunos admiran a cantantes de moda, otros a empresarios de éxito (el cofundador de Apple, Steve Jobs, ha inspirado a muchos empresarios con grandes ideas y pocos recursos), otros a políticos… Estos personajes admirados por mucha gente representan modelos a seguir para las generaciones jóvenes y, por tanto, su éxito en la vida tanto profesional como personal envía señales importantes sobre qué pasos y acciones se deben llevar a cabo y cuáles se deben evitar por sus potenciales consecuencias negativas. 

Está claro que los valores que transmiten estos personajes famosos son importantes tanto si son hombres como si son mujeres y tienen impacto tanto en niños como en niñas jóvenes pero, en vista de la clara discriminación que todavía sufrimos las mujeres (en prácticamente todos los países) tanto en el ámbito profesional como en el personal, los mensajes que envían las mujeres famosas constituyen un elemento de vital importancia para favorecer la reducción o la exacerbación de esta discriminación social hacía las mujeres. 

La cuestión de la categoría laboral

La evidencia empírica nos indica que las mujeres ganamos menos salario que los hombres en categorías laborales similares y que tenemos un déficit de representación tanto en los comités ejecutivos como en los puestos directivos de las principales empresas a nivel mundial. Además, en la mayoría de gobiernos y parlamentos existe una infrarrepresentación de las mujeres (con algunas excepciones, también en el caso español). 

En el campo de la sociología existen varios estudios que relacionan la calidad y estabilidad de las relaciones con el tipo de trabajo y, sobre todo, la categoría laboral relativa de los dos miembros de la pareja. En el área de la economía laboral también se ha demostrado para varios países que, cuando aumenta el salario de la mujer la probabilidad de que la pareja solicite un divorcio aumenta. Cuando es el hombre el que recibe un incremento salarial, no se observa ningún aumento en la probabilidad de divorcio.

Para las mujeres en parejas más igualitarias no se observa efecto de las promociones profesionales sobre los divorcios

Un estudio reciente de dos profesores suecos (Olle Folke y Johanna Rickne), señala que cuando la mujer es elegida como representante en el Parlamento o como alcalde, la probabilidad de que su matrimonio siga vigente durante los tres años posteriores a su elección se reduce en ¡siete puntos porcentuales! De nuevo, cuando es el hombre el que es elegido como representante en el Parlamento o como alcalde no hay ningún efecto sobre la estabilidad y duración de su matrimonio. Los autores realizan este estudio con datos de Suecia durante los últimos 30 años y, por lo tanto, sus resultados son muy generalizables y no provienen solo del estudio de unas pocas elecciones.

El mensaje subliminal que lanzamos

Además, el trabajo evalúa si los efectos resultan similares para mujeres en el sector privado. Los autores se centran en todas las mujeres que son ascendidas a directoras generales (CEO) en empresas suecas durante un periodo de 12 años y encuentran efectos muy similares a los documentados en el sector público. Es decir, el mensaje subliminal que estamos lanzando hacia nuestras niñas y mujeres jóvenes que (espero) van a tener como referentes vitales a mujeres políticas y empresarias reconocidas, es que si tienes éxito profesional tus probabilidades de mantener tu relación de pareja de manera estable son menores.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

La nota positiva del artículo es que estos efectos se concentran solo en parejas que son más tradicionales; es decir, parejas que tienen roles más diferenciados entre hombres y mujeres como por ejemplo, el cuidado de los niños. Así, para las mujeres en parejas más igualitarias, con una división más equitativa del trabajo doméstico, no se observa ningún efecto de las promociones profesionales sobre los divorcios, lo que supone una situación similar al caso de los hombres.   

No quiero acabar sin destacar que todas las mujeres (aunque no seamos famosas) tenemos un papel importante a la hora de transmitir ciertos valores de igualdad hacía las generaciones futuras de mujeres y hombres. Por ejemplo, las maestras en las escuelas, las madres, las tías, abuelas… Aunque a menudo no somos conscientes del impacto que nuestras acciones y opiniones pueden tener sobre lo que nuestras hijas/os, nietas/os, aceptarán o no en su vida adulta, la verdad es que deberíamos tenerlo siempre muy presente para asegurar el avance social en temas de igualdad de género.