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Al contrataque

8-M, lo obvio

RICARD CUGAT

8-M, lo obvio

Ana Pastor

Cumplamos, hombres y mujeres, con la coherencia que exigimos a los demás, que cuando pasen décadas la historia nos sitúe en el lugar adecuado, en el de la decencia de lo obvio

Cuando hay que insistir en lo obvio es que algo no funciona. Cuando hay que repetir una y mil veces el significado de una palabra es que quizá hay quien no quiere escuchar o que llevamos demasiados años ignorando la realidad. Un año más toca insistir en que el feminismo, según la Real Academia Española de la Lengua, es "la ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres".

Y, sinceramente, un año más no encuentro motivos para que alguien sensato se oponga a algo tan básico, tan obvio, tan necesario, tan decente, tan justo... Quien lea estas líneas puede pensar "nadie se opone" o "nos oponemos a que el día se politice". Pero no nos hagamos trampas. Podemos mirar el dedo que señala la luna o a la luna. Que los partidos intenten politizar la jornada es su problema. Que intenten salir bien en la foto porque estamos a un mes de las elecciones es su problema. Que algunos hayan ido adaptando su mensaje desde hace un año tras observar el clamor de la calle es su problema.

Cuestionemos y cuestionémonos

En estas horas en las que escribo, previas a la jornada del 8-M, antes del comienzo de una jornada histórica en la que yo haré huelga, pienso en lo mucho que hace falta cuestionarse las cosas para crecer en la vida. Vale para cualquier aspecto. Y por supuesto vale para hablar de igualdad y feminismo. Cuestionemos los pasos que hemos dado hasta ahora. Cuestionemos los pequeños detalles cotidianos. Cuestionemos a quienes prometen y no cumplen en lo importante. Cuestionemos con argumentos a quienes dicen compartir lo obvio, pero siempre añaden un pero. A quienes olvidan o niegan las cifras de la brecha salarialacadémica o empresarial. A quienes aseguran que exageramos cuando hablamos de techos de cristal como diciendo que si no llegamos, es porque no lo merecemos. A quienes minimizan la muerte de decenas de mujeres por el hecho de serlo. A quienes dicen que hay que derogar la ley que nos protege porque dicen que no funciona, pero nunca pedirían abolir el Código Penal por el hecho de que sigan cometiéndose delitos. Cuestionemos. Cuestionémonos.

Feminismo e igualdad hacia fuera y hacia dentroVisibilicemos el cambio que este país ha vivido en las últimas décadas y en los últimos meses. Mostremos, quienes tenemos un altavoz, nuestro reproche a actitudes y comentarios intolerables. Ejerzamos hacia fuera. Pero además... antes y cuando pase el 8-M, ejerzamos el feminismo hacia dentro. La creencia en la igualdad está en el día a día. Cumplamos, hombres y mujeres, con la misma coherencia que exigimos a los demás. Estemos a la altura del reto. Que cuando pasen décadas y miremos hacia atrás la historia nos sitúe en el lugar adecuado. En el de la decencia de lo obvio.