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IDEAS

Koldo Serra, esta semana en Barcelona.

SÍLVIA CORTADA BALLUS

Sacudirse el complejo de inferioridad

Desirée De Fez

De simular lo exótico y ajeno a aprovechar lo que tenemos. Con motivo del estreno este viernes de '70 Binladens', el director Koldo Serra contaba esto en una entrevista para 'GQ' firmada por Noel Ceballos: “La idea que nutría todo el proyecto era hacer una película costumbrista, cercana y local, solo que con armas de fuego y situaciones con rehenes de por medio”. Además de una de las claves de la eficacia de su estupenda película de atracos, esa intención inicial indica un gesto que admiro, defiendo y aplaudiré siempre: el de sacudirse el complejo de inferioridad e ir en busca de un cine de género autóctono, propio, personal.

Siempre será una alternativa magnífica al simulacro pobre e inverosímil del cine que hacen otros (sobre todo americano) con más dinero. Siempre será una magnífica manera de huir de la recreación de chichinabo de una serie de situaciones y personajes que no tienen sentido fuera de su hábitat natural (obviamente, esto excluye ejercicios deliberados y conscientes de recreación y nostalgia).

Hay que ir en busca de un cine de género autóctono, propio, personal

Aunque las formas del 'thriller' español contemporáneo sigan siendo demasiado esclavas de determinadas películas y maestros (cómo huir, por ejemplo, de la influencia de Michael Mann), una de las cosas más interesantes de películas como la de Serra, 'El reino' de Rodrigo Sorogoyen o 'Tu hijo' de Miguel Ángel Vivas, por citar tres títulos producidos el año pasado, es esa exploración de lo local y la incorporación de un costumbrismo propio. Son tres películas distintas y no todas me gustan, en algunas hay incluso decisiones que me expulsan. Pero aplaudo la decisión de sus autores de ubicar las historias en escenarios reconocibles, proponer personajes creíbles en los entornos a los que pertenecen, apostar por una iconografía propia y plantear situaciones verosímiles (incluso cuando la realidad esté suspendida).

Me he centrado en el 'thriller', pero obviamente es extensible a otros géneros. Ojalá ese ramalazo autóctono y probable contagiara la comedia y, sin ir más lejos, los pisos de los personajes empezaran a parecer pisos de verdad, lugares vividos y donde vivir, y no decorados chamuscados por la luz artificial.

Temas: Cine