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La larga lucha feminista

La ley de acción y reacción

LEONARD BEARD

La ley de acción y reacción

Lucía Etxebarria

Desde los años 50 hemos dado pasos de gigante y hemos tomado impulso con cada retroceso. Por eso este 8-M debemos salir unidas a la calle en una marea violeta imparable

La ley de acción y reacción de Newton afirma que si un cuerpo actúa sobre otro con una fuerza (acción), este reacciona contra aquél con otra fuerza de igual valor y dirección, pero de sentido contrario (reacción). Desde Max Weber podemos aplicar este principio a la sociología.

En la segunda guerra mundial, cuando los hombres se fueron a la contienda, las mujeres ocuparon sus puestos de trabajo. Tras el conflicto, hubo escasez de hombres y muchas mujeres continuaron trabajando. A esa acción siguió una reacción. Los años 50 son los años del 'new look' de Dior (trajes con cintura de avispa y faldas abullonadas), de las películas almibaradas de Doris Day, de los sujetadores con relleno, de del estereotipo de las 'rubias tontas' (cuyo epítome fue Marilyn), y las 'pin up'. De películas y novelas en las que las mujeres buenas eran las madres y esposas, y las malas eran las mujeres trabajadoras.

Dos décadas de grandes avances

En los años 60 y 70 llega La segunda ola feminista. Como reacción a esa narrativa de glorificación de la mujer como objeto sumiso y pasivo, se publican 'La mística de la feminidad''Política sexual' y 'El eunuco femenino', de Betty Friedman, Kate Millet y Germaine Greer. Tres éxitos de venta. Se protesta contra los concursos de belleza. Se viven avances enormes en materia de igualdad y presencia de las mujeres en la vida pública. Incluso en el cine aparecen mujeres portando armas, la princesa Leia, sin ir más lejos.

En los 80 llega la reacción conservadora, la 'era Reagan'. Se difunden masivamente estereotipos negativos sobre las mujeres independientes y trabajadoras.  Es el momento de 'Instinto básico''Atracción fatal' o 'La mano que mece la cuna'. De los ataques terroristas a clínicas abortistas, de los recortes sociales para madres solteras. El momento en que las revistas femeninas reproducen sin parar un estudio sin ninguna base real que dice que a partir de los 30 años las mujeres norteamericanas tienen más posibilidades de ser víctimas de un ataque terrorista que de casarse.

En 1991, el libro de Susan Faludi, 'Reacción', inaugura la tercera ola feminista. Aparecen las Riot Grrrls , los grupos grunge-punks feministas. Anita denuncia el acoso sexual de Clarence Thomas, nominado para la Corte Suprema. Surge el término 'interseccionalidad' para describir la idea de que las mujeres experimentan "capas de opresión" causadas, por ejemplo, por géneroraza y clase.

A esta ola le sigue otra reacción antifeminista a partir del año 2000. Es el momento de las mujeres Kardashian. El ideal es la mujer rica , hipersexualizada, operada. Si no eres deseable, no formas parte del sistema. Para ser aceptada deber ser deseada. Y para ser deseada debes gastar, gastar y gastar. La mujer superobjeto.

La ola del #Metoo y el #NiUnaMenos

La cuarta ola llega a partir del 2010. Como movimiento de carácter internacional, Aparece el movimiento #MeToo, el #NiUnaMenos, las manifestaciones masivas. Las redes permiten que los mensajes se difundan a velocidad de vértigo; las nuevas tecnologías sirven de mecha y de estandarte.

Y por supuesto a acción le sigue una reacción.

La historia nos muestra que la reacción puede generar de manera articulada y rápida todo un sistema de ataques. Y la nueva contraofensiva antifeminista ataca a lo que ellos han dado en llamar «ideología de género».

Ahora se nos dice que somos libres. Libres para prostituirnos, para operarnos de arriba abajo, para alquilar nuestros vientres. Lo que llaman feminismo liberal es una contradicción en términos. ¿Qué libertad tiene una persona que se ve obligada a venderse?

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Estos grupos neoliberales tienen acceso al ejercicio del poder político, a recursos financieros, a medios de comunicación masivos. Nosotras no. Nosotras estamos infrarrepresentadas en el Ibex 35, en los medios, en el Senado, en el Congreso. No olvidemos que los candidatos a presidente son todos hombres excepto una mujer, Silvia Barquero, de Pacma, a la que no invitan a debates.

Pera la promoción equitativa de los derechos humanos NO es una ideología. Nosotras no vendemos una «ideología de género». No se trata de ideología. Se trata de la obligación estatal de protección y promoción de derechos.

Seguimos en la dinámica acción-reacción. Pero con cada movimiento de péndulo avanzamos un poquito más. Desde los años 50 hemos dado pasos de gigante, si bien con sus retrocesos. En cada retroceso, hemos tomado impulso. Por eso este 8-M debemos estar más unidas que nunca y salir a la calle en una marea violeta imparable, siempre adelante. Contra la reacción.