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El vicepresidente del Govern y conseller de Economia, Pere Aragonès.

EFE / QUIQUE GARCÍA

Presupuestos e intereses partidistas

Andreu Pujol Mas

¿Impedir la tramitación de las cuentas "sociales" catalanas no sería un "error histórico"?

Hemos dejado atrás el debate sobre la tramitación de los Presupuestos en el Congreso, después que el Gobierno español no consiguiera suficientes apoyos para entrar a debatirlos en detalle. Pero las polémicas sobre las cuentas resurgen ahora que el vicepresidente Pere Aragonès ha expuesto el anteproyecto de presupuestos de la Generalitat para el 2019, por ahora sin tener los apoyos garantizados más allá de las dos formaciones que conforman el Gobierno catalán. Relacionando ambas cosas, estaría bien recuperar algunas de las exclamaciones que acarrearon las enmiendas a la totalidad independentistas a los Presupuestos estatales.

Recordemos, por ejemplo, que la alcaldesa Ada Colau afirmó que "bloquear unos Presupuestos sociales es un error histórico", añadiendo que consideraba que se había "perjudicado a la gente más vulnerable", decía, por "intereses partidistas". Rememoremos, a la vez, que la líder del grupo parlamentario de Catalunya En Comú, Jéssica Albiach, expresó que el bloqueo de los Presupuestos había "tumbado" unas políticas sociales "beneficiosas" para todos los catalanes. Y que Jaume Asens se había sentido "dolido" porque no se habían podido tramitar, ya que "recogían parte de las reivindicaciones de los movimientos sociales".

Hasta aquí he enumerado algunas de las lamentaciones del entorno de los 'comuns' por no citar las de los socialistas, todavía más subidas de tono, poniendo al mismo nivel la extrema derecha de Vox y el independentismo. Pero no podemos olvidar que cuando Miquel Iceta ofreció una posible reciprocidad en la aprobación de los números, al día siguiente fue desmentido por la dirección del PSOE.

Fijémonos en algunos detalles del proyecto de presupuestos de la Generalitat: se ha anunciado un aumento de 535 millones en sanidad, previendo incrementos en las retribuciones de los trabajadores sanitarios, procurando dar respuesta al acuerdo al que se llegó después de la huelga del pasado otoño. En materia de asuntos sociales, los presupuestos del 2019 contemplan un aumento de más de 352 millones respecto a los anteriores. En lo que se refiere a educación, se prevé recuperar la parte de financiación que asumía la Generalitat en las guarderías municipales y que, hasta ahora, se ha estado solventando desde los ayuntamientos.

Las preguntas

Teniendo en cuenta que es una Generalitat infrafinanciada y exprimida -y no el Estado- la que tiene competencias en asuntos tan importantes como la sanidad, la educación o el bienestar social, ¿impedir la tramitación de estos "presupuestos sociales" no sería un "error histórico"? ¿Podríamos hablar de "intereses partidistas" al tratar la posición de los 'comuns' en esta materia? ¿Se podría poner el PSC al lado del PP como lo han hecho ellos con el independentismo y Vox? Son unas cuantas preguntas que cabe plantearse, y más teniendo en cuenta que el legítimo proyecto político de estas formaciones, afortunadamente, no está siendo perseguido judicialmente y el Gobierno catalán reconoce su legitimidad.