Ir a contenido

análisis

El árbitro le muestra la tarjeta amarilla a Sergio Ramos.

Ramos versus Ramos

Mónica Marchante

El capitán del Madid es incontrolable: lo mismo abronca a Carvajal por apoyar a Lopetegui como reconoce que buscó la tercera amarilla para llegar limpio a seminifinales de Chamnpions

Ramos es así de incontrolable. Lo mismo abronca a un compañero como Carvajal por manifestarse a favor de Lopetegui cuando el club tiene preparado su finiquito, que reconoce con total tranquilidad que ha forzado la tercera tarjeta amarilla para llegar limpio a los cuartos de final.

Tan pronto suelta un pelotazo al novato Reguilón en un entrenamiento, como felicita en redes sociales a la selección femenina de waterpolo tras ver su final en diferido un mes después, creyendo que era en directo. O para elogiar a Benzema dice ” que esté con la pólvora mojada Karim, es bueno para nosotros”(¿) Ramos en estado puro.

Así es el capitán del Real Madrid, espontáneo, sincero. Aunque fuera a la tercera entrevista de la noche, reconoció Sergio con total tranquilidad que había buscado la tarjeta “sí, la verdad que viendo el resultado te mentiría si te dijese que ... Es algo que tenía presente. No es subestimar al rival pero a veces toca tomar decisiones y lo he decidido así. Era el minuto 88 y me perderé la vuelta.”

Butragueño y gracias

Ante tanta espontaneidad es difícil aplicar el “protocolo antiincendios” que maneja el departamento de comunicación del club blanco. Es prácticamente imposible acceder a entrevista alguna fuera de las 'flash'obligatorias de UEFA y Liga desde hace años. Ni siquiera con exjugadores ahora vinculados al club blanco. Solo Butragueño ejerce de portavoz tras los partidos y un par de jugadores, como mucho, salen a zona mixta salvo en momentos de crisis. Un blindaje perfecto que salta por los aires con la ingenua revelación de Ramos. Puedo imaginar el gabinete de crisis. En menos de media hora el capitán ya había colgado un par de tuits intentando remediar el destrozo. Pero tiene mal remedio la cosa. Porque además ya ha habido casos de  sanción por buscar intencionadamente la tarjeta para manejar los tiempos de sanción.

Lo de manejar las tarjetas ha pasado siempre. Más reciente es la intención sancionadora de UEFA. Lo más surrealista es que el propio Sergio Ramos ya fue pillado hace años por una acción mucho más coral y descarada con Dudek y Casillas trasladando desde el banquillo la petición al central blanco para que buscase la tarjeta.

Esta vez, la cuestión es que lo que podía colar en el informe UEFA, ( la forma de buscarla no fue tan descarada) se viene abajo tras el ataque de sinceridad de Ramos. Y tras las imágenes emitidas por Gol en las que pregunta al banquillo si fuerza la tarjeta. Le puede costar jugar la ida de los cuartos de final si el Real Madrid se clasifica. Le puede salir cara la sinceridad.

Ramos celebraba en el Johan Cruyff Arena un hito notable en su carrera , 600 partidos con el Real Madrid. No hay duda de que lo hizo marcándose un Ramos.

Temas: Sergio Ramos