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MIRADOR

Fotograma de ’La boda de mi mejor amigo’.

Dejemos a las películas cumplir años en paz

Desirée De Fez

Desde hace un tiempo, cada vez que alguien celebra el cumpleaños de una película tiemblo. Sé que alguna vez lo he hecho, que he escrito sobre el décimo, el cincuenta o el vete tú a saber aniversario de películas que me gustan. Y seguramente haya caído en los mismos errores que comentaré a continuación. Pero si alguna vez vuelvo a hacerlo tiene que ser por un motivo de peso. De entre todas las nuevas modas periodísticas, he desarrollado un rechazo frontal hacia esos artículos que celebran el cumpleaños de una película y, de paso, nos señalan lo que no supimos ver en ella. No todos esos textos van por ahí, obviamente. Algunos son solo recordatorios románticos de lo rápido que pasa el tiempo o excusas para organizar un antes y después, para reunir a los actores de una película y demostrar que la edad es más piadosa con ellos que con el resto de los mortales. Estos últimos son inofensivos; pueden hacer gracia o no, pero no son molestos.

He leído unas cuantas veces que 'La boda de mi mejor amigo' está infravalorada

No me refiero ni a esos textos inocuos ni, en el otro extremo y más escasos, a análisis elaborados o relecturas desde otras perspectivas (maduradas por el tiempo o motivadas por la coyuntura) de obras de hace años. Me refiero a esos artículos que, de forma absolutamente caprichosa, reescriben el pasado de las películas, nos dicen que en su momento no supimos entenderlas o confunden leer un filme desde una óptica contemporánea con proyectar en ellas lo que les viene bien.

Estos días, con motivo de la portada de 'Entertainment Weekly' (especial comedia romántica) que reúne varios años después a los actores de 'La boda de mi mejor amigo' (1997), he leído unas cuantas veces que la película de P.J. Hogan está infravalorada. Vaya. Primera noticia. Me alegra que se recuerde lo buena que es, pero esa película siempre ha estado bien considerada. La misma 'Entertainment Weekly', esta vez con la complicidad de Zooey Deschanel y Joseph Gordon-Levitt, actores del filme, nos explica también de qué va realmente '(500) días juntos' (2009)... porque es obvio que nadie la entendió en su momento. ¿En serio? Aparquemos de una vez estas celebraciones porque más que cumpleaños felices son fiestas sorpresas que nunca fueron buena idea. 

Temas: Cine