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EL ARTÍCULO Y LA ARTÍCULA

El 'crack' infinito

El 'crack' infinito

Juan Carlos Ortega

José Luis Garci terminó de rodar la semana pasada 'El crack cero', la precuela de sus monumentales 'El crack' y 'El crack 2'. Ahora le toca montar la película y convertirla en la tercera obra maestra de la serie, algo que no tengo duda de que ocurrirá.

 

Tuve la inmensa fortuna de pasar una tarde en el rodaje. Pude ver a Germán Areta (ahora interpretado por el espléndido Carlos Santos) trabajando como detective en su oficina. Vi a Garci dirigir, tranquilo, paciente, con cara de niño recién levantado, cambiando de sitio un archivador antes de empezar a rodar un plano. «Ese archivador estaba perfecto ahí», le comenta una chica de atrezo. «Por eso lo cambio», contesta Garci, «porque en una oficina nunca nada está perfecto».

En el ambiente había algo de ensueño y tal vez por eso yo empecé a pensar en Zenón de Elea, un viejo filósofo presocrático amigo de las paradojas. Él se inventó la de la carrera. Aquiles y una tortuga, como recordarán ustedes, empiezan a correr para ver quién llega primero a la meta. La tortuga sale antes, solamente un metro, y aunque la meta esté a 100 metros, ganará siempre el lento animal. ¿Por qué? Porque antes de alcanzar a la tortuga, Aquiles ha de llegar a la mitad de la distancia que la separa de ella. Cuando haya llegado allí, la tortuga habrá avanzado otro poco. Aquiles, por tanto, tendrá que llegar, antes de alcanzarla, a la mitad de la nueva distancia que ahora les separa. Y así siempre, hasta el infinito. Por muy rápido que vaya Aquiles, cada vez tendrá que cubrir todas las medias distancias entre él y a tortuga, y al alcanzar cada una de esas mitades ¡el animal habrá avanzado un poco más! Infinitas mitades. Mitad de la mitad. Mitad de la mitad de la mitad. Mitad de la mitad de la mitad de la mitad. Jamás el veloz Aquiles alcanzará a la lenta tortuga.

¿Por qué pensé en eso mientras veía a Garci dirigir? Porque su nueva película, 'El crack cero', está ambientada en el tiempo antes de 'El crack 1'. Desde aquí pido al director que el año que viene ruede 'El crack 0.5', con un nuevo caso situado entre 'El crack cero' y 'El crack 1'. Dentro de dos años, 'El crack 0.75'. Dentro de tres, 'El crack 0.875'. En cuatro años, 'El crack 0.9375'. Y así, de año en año, cubriendo mitades como Aquiles tras la torguga, el genial director nos irá regalando obras maestras de un 'crack' infinito, con infinitos casos del mejor detective del cine negro europeo.

Aun faltan unos meses para que se estrene la película, y yo debería haber esperado a que eso ocurriera para escribir este artículo y recomendarla. No hay problema. Tengan por seguro que cuando se estrene, aquí estaré yo para escribir otro texto elogiándola. Y no descarto tampoco escribir infinitos artículos.