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Peccata minuta

Los extremeños se tocan

JUAN ANTONIO RUIZ (EFE)

Los extremeños se tocan

Joan Ollé

Cáceres y Barcelona estarían algo más cerca si los medios públicos estuvieran obligados a programar a personas inteligentes e independientes

La propuesta del Partido Socialista de Extremadura -en perfecta sintonía  andaluza con PPCiudadanos y Vox- de instalar en Catalunya un 155 perpetuo, devolver el retrato del jefe del Estado y la lengua única a las aulas y refundar Catalunya Ràdio y TV-3 encargando los 'prime times' a Pepe Bono, viene a demostrar una vez más que la piel de toro no es una, sino que está tejida con pelajes de distintos animales. No solo Miquel Iceta ha alzado su reflexiva voz tildando de injusta, inoportuna y nada elegante la bravata, sino que el mismísimo cordobés José Montilla, junto a otros más o menos honorables 'expresidents', ha suscrito, por mediación de Rafael Ribó, nuestro Síndic de Greuges, un comunicado en el que solicitan que los presos independentistas sean excarcelados antes del juicio del Tribunal Supremo, procurándoles, si es preciso, medidas alternativas a la prisión preventiva. Sería altamente ingenuo juzgar la firma de Montilla como brindis al sol o verso suelto sin adivinar detrás de ella, con un pie en cada orilla del Ebro, un plácet monclovita. Españolito que vienes al mundo, uno de los dos PSOE...

Si España es un 'patchwork', también en cada partido, a pesar de la castrante disciplina de voto, hay afiliados y cargos más estáticos o dinámicos que otros, aunque la actual y general cortedad de miras de nuestros gobernantes les invite a encerrarse en lo más oscuro y analfabestia de sí mismos, repitiendo mohosas consignas detrás de las cuales solo hay humo sucio que no producen en la audiencia otro efecto que un vacío entusiasmo de grito, himno y bandera.

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Recogiendo la propuesta de los extremados extremeños, aún la llevaría más lejos en lo que atañe a los medios de comunicación públicos de aquí y de allá, obligándoles por decreto a programar a personas inteligentes e independientes (los sabios acostumbran a serlo) en horas de gran audiencia. ¿Dónde están?, me preguntarán ustedes, y yo les responderé que supongo que agazapados detrás de la vergüenza de lo que ocurre. Propongo, por ejemplo, a alguien ya citado en este artículo, Ribó, que, por encima de sus credos, ha sabido constituirse en árbitro entre unos y otros y defensor de los muchos pueblos que contiene la palabra 'pueblo'. Y, ya que últimamente ha habido significativos cambios en el programa de TV-3 'Preguntes Freqüents', ¿porqué no ir un poco más allá y sustituir el gallináceo soliquio semanal de Pilar Rahola por la presencia de Iñaki Gabilondo, siempre que este fuese, a su vez, fichado por Canal Extremadura TV? Estoy convencido de que en pocas semanas Cáceres y Barcelona estarían algo más cerca.

PS: 'Los extremeños se tocan' es una «opereta en tres actos pero sin música» de Pedro Muñoz Seca y Pedro Pérez Fernández.