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LA CLAVE

Puigdemont, Torra y los replicantes

Puigdemont, Torra y los replicantes

Luis Mauri

He visto cosas que no creeríais. A Puigdemont insultando y amenazando a los periodistas que no le rinden pleitesía. Y al presidente del Govern declarando que sus conciudadanos viven encerrados en una prisión colectiva

Como el replicante de Blade Runner, yo también he visto cosas que vosotros no creeríais. Roy Batty/Rutger Hauer vio naves de combate en llamas más allá de Orión. Yo he visto a un expresidente de la Generalitat insultar, difamar y amenazar a los periodistas que no le rinden pleitesía. Le he visto azuzar a  sus devotos contra esos informadores y los medios de comunicación en los que trabajan.

Desde su refugio de Waterloo, apoyándose en su avanzadilla de bucaneros y su siempre hambrienta jauría digitalPuigdemont insulta y amenaza a placer. Tergiversa hasta falsear el significado de un auto judicial, apunta a EL PERIÓDICO y dispara en Twitter: "Los miserables lo serán por siempre. Ellos, sus editores, sus financiadores, los amigos del rey… Todo se sabrá. Paciencia. Tenemos tiempo: en las cárceles y en el exilio nos acordamos cada día de todos los miserables". Un aplicado discípulo de la Alta Escuela Trump de Comunicación y Relaciones con la Prensa asoma en el breve texto.

El replicante vio más cosas difíciles de creer. Vio brillar rayos-C en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Lo lamento profundamente, pero debo decirlo, debo desnudarme: todo eso ha dejado de impresionarme. Porque yo he visto a un presidente de la Generalitat en activo declarando sin rubor ni turbación que sus conciudadanos viven encerrados en "una prisión colectiva". No, no, esto no lo dice un anarquista ni un militante situacionista. Esto lo proclama el presidente del país, del gobierno del que dependen, entre otras muchas cosas, las cárceles. Lo dice Torra, la máxima autoridad política de una administración pública que gestiona un presupuesto anual de casi 37.000 millones de euros (147.000 para su sueldo, gastos aparte) y emplea a más de 167.000 funcionarios, 17.000 de los cuales son policías armados.

Lágrimas en la lluvia

Un instante antes de morir, el replicante evocó Orión y la Puerta de Tannhäuser. Con expresión melancólica (tan melancólica como le permitía su condición inhumana), auguró que todos los acontecimientos extraños que vosotros no creeríais pero él había visto se perderían en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Eso profetizó Batty/Hauer antes de morir.