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Editorial

Colau en el tablero electoral

La alcaldesa se enfrenta en las municipales a una suerte de todo o nada en una contienda que se presenta difícil e incierta

Ada Colau y Laia Ortiz, en el pleno extraordinario sobre las terrazas de Barcelona.

Ada Colau y Laia Ortiz, en el pleno extraordinario sobre las terrazas de Barcelona. / ALBERT BERTRAN

Las estrategias electorales van tomando forma a cuatro meses de la cita con las urnas. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se enfrenta a una suerte de todo o nada. O logra imponerse en las elecciones, aunque sea con una victoria pírrica, y gana tiempo para culminar los compromisos que le llevaron a la alcaldía o su paso por el ayuntamiento dejará un legado más abstracto que concreto, más ideológico que palpable. La contienda se presenta difícil.

La ERC de Ernest Maragall se perfila como la favorita en unos comicios en los que la opción independentista aún tiene importantes incógnitas por despejar y, si no hay sorpresas de última hora, se presentará atomizada. Esta fragmentación puede laminar las posibilidades de ERC. Solo con que Barcelona en Comú consiguiera adelantarle por un concejal, podría tratar de entablar algún acuerdo de gobierno con Maragall que le proporcionara la estabilidad de la que ha carecido en esta legislatura. Esa posibilidad obliga a Colau a forzar, aún más, su ambigüedad en el terreno nacionalista. La perspectiva de un pacto con ERC anima a reforzar gestos de acercamiento con el independentismo.  

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La estrategia de Colau pasa por exhibir un enfrentamiento directo con Manuel Valls. Si lo arrincona en el cuadrilátero como el candidato de las élites, ella podrá entrar en el combate ideológico, un terreno en el que se mueve con especial dominio. Una estrategia similar a la que siguió en la campaña contra Xavier Trias y que la llevó al gobierno municipal.

La estrategia a seguir con el PSC ya es más confusa. Aunque son dos formaciones que, ideológicamente, parecerían llamadas al entendimiento, aún no hay bálsamo que cicatrice las heridas del actual mandato. Jaume Collboni descarta volver a pactar con Barcelona en Comú, después de que Colau rompiera el anterior acuerdo de gobierno por el apoyo del PSOE al artículo 155. Según los términos de aquel acuerdo municipal, la cuestión no debería haber sido motivo de ruptura, por lo que difícilmente los socialistas volverán a creer en la lealtad de la alcaldesa y en su capacidad de resistir los envites de los independentistas. El PSC de Collboni está en alza en las encuestas y el PSOE de Pedro Sánchez le alienta. A su favor juega la coherencia que ha dictado su trayectoria. En su contra, la dificultad de encontrar aliados en el resto de partidos.