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La clave

Santiago Abascal y Pablo Casado.

Pactar con el diablo

Olga Grau

A Vox le sale gratis el pacto con el PP y Cs, pero los barones populares se revuelven contra Casado y en Catalunya es un clamor el consejo a Manuel Valls para que rompa con Ciudadanos

Vox nunca podrá agradecerle lo suficiente a PP y a Ciudadanos la campaña mediática de la que se está beneficiando y de la que disfrutará a partir de ahora sin despeinarse. Gracias a la negociación previa y al pacto alcanzado este miércoles, por cierto sin fotografía, los medios de comunicación se han visto obligados a informar masivamente sobre un partido de ultraderecha sin presencia en el Congreso y con tan solo 12 diputados en el Parlamento andaluz.

Una formación política con tan escasa representación en el conjunto de España no habría merecido un reguero de portadas, editoriales y horas de televisión y radio gratis en prime time si no fuera por el idilio de los ultras con Pablo Casado y Albert Rivera. La derecha europea de Angela Merkel y Enmanuelle Macron mira a populares y naranjas con estupefacción.

La formación de Santiago Abascal ha logrado que el PP se siente a escuchar sus propuestas que incluyen deportar a los inmigrantes de Andalucía, derogar las leyes contra el machismo y celebrar el día de la reconquista de Granada a los musulmanes. Y con ello ha logrado el rango de interlocutor válido y de socio, un blanqueamiento en toda regla del que no se ha beneficiado ninguna formación de ultraderecha europea.

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Vox ha visto cómo se dispara su notoriedad y popularidad, entre alabanzas de sus seguidores y feroces críticas de sus detractores. El circo les viene de perillas en su estrategia para consolidar su espacio electoral cara a las municipales y a las europeas. Resulta incomprensible que Pablo Casado y Albert Rivera no se den cuenta de una obviedad: Vox aspira a quitarles el espacio electoral y piensa exprimir al máximo el pacto andaluz para que se visualicen sus propuestas y para atizar a populares y naranjas con sus contradicciones.

A Vox le sale gratis la aventura. Pero los barones del PP, entre ellos el presidente gallego Alberto Núñez Feijóo, ya se revuelven contra Casado. En Catalunya es ya un clamor popular el consejo a Manuel Valls para que rompa con Ciudadanos y se lance a la alcaldía en solitario. Pactar con el diablo tiene consecuencias. Y el infierno está lleno de ingenuos.