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TRIBUNA

Bicis y patinetes eléctricos, compartiendo carril en la Diagonal. 

RICARD CUGAT

Los retos de la movilidad que viene

Pere Navarro Olivella

La movilidad en nuestras ciudades se está moviendo y nunca mejor dicho. BarcelonaBilbao y Madrid han abierto el camino y son varias las ciudades que trabajan en nuevas ordenanzas. Todos hablan de mejorar la calidad del aire, de potenciar el transporte público, de poner en valor los desplazamientos en bicicleta y a pie, y de reducir los automóviles. El discurso es impecable, pero hay algunos temas que merecen una especial atención

El primero es la distribución de mercancías en la ciudad. El 'e-commerce' crece un 20% anual, afecta a la actividad económica y son muchos empleos. Pero habrá que explicarlo más y mejor sin olvidar el protagonismo de las furgonetas, todas con gasóleo, algo más envejecidas que los automóviles y con menos sistemas de seguridad, pero imprescindibles. 

Otro tema es la moto. Si se reducen los automóviles aumentarán los escúters urbanos, y las últimas manifestaciones de motoristas en Barcelona y Madrid podrían indicar que no se les ha dado la atención que merecen. 

Por último habrá que explicar qué hacemos con el automóvil en la gran ciudad. En el ámbito rural es imprescindible y en las ciudades pequeñas y medianas no parece ser el problema más allá del centro histórico. En la gran ciudad habrá menos coches, serán no contaminantes, irán con más de un ocupante y estarán circulando todo el día para aumentar su eficiencia.

En Europa todos hablan de que la movilidad debe ser segura, conectada y limpia y que los grandes vectores de transformación vendrán marcados por el cambio climático y la lucha contra la contaminación, el envejecimiento de la población, la cultura emergente de los jóvenes e internet y las nuevas tecnologías. 

La ciudad del futuro apunta que será del transporte público, con muchos desplazamientos a pie y en bici con bastantes motos urbanas cada vez más eléctricas, las imprescindibles furgonetas  y con bastantes menos coches.