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EDITORIAL

El Rey alerta contra el regreso del rencor

El rey Felipe VI, durante su Mensaje de Navidad en el Salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela. 

El rey Felipe VI, durante su Mensaje de Navidad en el Salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela.  / CASA DEL REY

«Nuestra convivencia (...) es incompatible con el rencor y el resentimiento, porque estas actitudes forman parte de nuestra peor historia, y no debemos permitir que vuelvan». En unos tiempos convulsos, en los que la confluencia de las crisis económica, política y territorial han enrarecido el discurso político hasta niveles muy preocupantes, el rey Felipe VI dedicó su tradicional discurso de Nochebuena a alertar del riesgo de que el rencor vuelva a instalarse en la vida pública y defendió el esfuerzo de convivencia que, a juicio del Monarca,  supuso la redacción de la Constitución, que este año ha cumplido 40 años.

Sin referencia directa a Catalunya

No habló Felipe VI directamente de Catalunya, aunque es inevitable no ver referencias entre líneas cuando el Monarca elogió la unidad y la voluntad de entenderse que se dio en la Transición. Es significativo que en un momento en que la Constitución y la necesidad de una reforma forman parte del debate político que el Rey decidiera elogiar, en un discurso dirigido a los jóvenes, el proceso por el cual España pasó de la dictadura a la democracia dotándose de una Constitución. El Rey pidió «respeto a las personas, las ideas y los derechos de los demás», y cuidar y reforzar los «profundos vínculos» que unen a los españoles y, al mismo tiempo, «respeto» a la Constitución, a la que definió como «una realidad viva que ampara, protege y tutela» los derechos y libertades, en una refutación evidente a quienes consideran que el texto constitucional ha quedado desfasado o a aquellos, como algunos en las filas del soberanismo en Catalunya, que lo consideran antidemocrático.

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Resulta relevante que el Rey se dirigiese en gran medida en su discurso a los jóvenes,  con una foto de la Princesa de Asturias, el pasado 31 de octubre, leyendo el artículo 1 de la Constitución. Es entre las capas más jóvenes de la población donde más ha calado el discurso crítico e incluso desdeñoso contra la Constitución y el esfuerzo colectivo de la Transición.  Si bien es cierto que la reforma del texto constitucional no debería ser un tabú en la política española, como bien apuntó el Rey la Constitución es el garante de nuestra convivencia, el marco que convierte a España en un Estado de derecho homologable con el del resto de Europa, una quimera durante gran parte del siglo XX. La crítica constructiva es obligatoria en democracia, pero conviene, como dice Felipe VI, que aquel esfuerzo sea valorado en su justa  medida