ME DESPACHO

Cuidado con el Pacto de socios

Cuanto más riguroso se sea, mejor protegidos estarán los intereses de todos los socios

2
Se lee en minutos
Un trabajador de una start-up en el Pier 01.

Un trabajador de una start-up en el Pier 01. / Elisenda Pons

Entre los errores legales más comunes al emprender está el conocido como Pacto de socios. Pero, ¿qué es exactamente el Pacto de socios? ¿En qué momento hay que firmarlo? ¿Qué pasa si se incumple? La experiencia nos dice que cuanto más riguroso se sea, mejor protegidos estarán los intereses de todos los socios frente a situaciones que puedan poner en peligro la continuidad de la start-up. 

Por definición, el Pacto de socios es un contrato privado que recoge las reglas de juego de la start-up. No existe un modelo estándar, se estará a las particularidades del equipo, la fase en que se encuentre la sociedad y, en su caso, a las posibles exigencias de los socios involucrados, entre otros, inversores privados, fondos de inversión, aceleradoras, incubadoras o también plataformas de ‘crowdfunding’. 

Entre las cláusulas típicas, dada la divergencia de intereses entre los socios, cabe prestar especial atención a los siguientes aspectos: por parte del emprendedor, cautela al otorgar derechos de veto a favor de otros socios. Es importante que prevalezca siempre el interés social al personal. Caso real: ¿qué pasa si un socio inversor veta la entrada de otro inversor que puede librar a la 'start-up' del cierre? 

Por otro lado, negociar muy bien los compromisos de permanencia, no competencia y exclusividad del equipo, dado que su incumplimiento puede conllevar la compra, total o parcial, de las participaciones del emprendedor a un precio irrisorio. Es aconsejable establecer unos supuestos tasados para que este pueda incumplir la permanencia como 'good leaver' (extinción que no es controlada por parte del profesional) sin ser penalizado (por ejemplo, despido improcedente) y otros, en los que como 'bad leaver' se le aplicará la penalización pactada (por ejemplo, mala praxis o salida voluntaria, entre otros).     

El inversor

El inversor, por su parte, estará interesado en proteger su inversión y salida. ¿Cómo? Solicitando la constitución de un consejo de administración donde se le asigne un asiento o exigiendo su voto favorable para la aprobación de ciertas decisiones clave. Mucho cuidado con la cláusula de “liquidación preferente”, pues faculta al inversor a cobrar, con preferencia, en la liquidación o venta, por ejemplo, el importe de su inversión incrementado en un tanto por ciento anual o aplicando un múltiplo (x1, x2...), en perjuicio económico del resto de socios que pueden llegar a no percibir nada.

Noticias relacionadas

Finalmente, otras cláusulas de salida habituales son las relativas al derecho de arrastre o 'drag along' y al derecho de acompañamiento o 'tag along'. La primera, permite a los socios mayoritarios obligar al resto a ejecutar la venta generalmente total de la start-up cuando se dan ciertas condiciones (por ejemplo, precio mínimo de venta); y la segunda, facilita la salida voluntaria de los socios minoritarios, juntamente con otro socio que reciba una oferta de compra por sus participaciones.    

Como vemos tienden a ser cláusulas complejas de entender y negociar, que precisarán de asesoramiento legal, siempre bajo la rúbrica de un abogado con experiencia en esta materia. 

Temas

startups