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ANÁLISIS

Messi ha firmado otra genialidad con una falta majestuosa. 

ALBERT GEA

Messi, más puntería que Guillermo Tell

Jordi Puntí

Hudson, un comentarista de la Liga para la televisión en EEUU, es quien más energía e ingenio ha puesto para describir al '10'

Puede que el nombre de Ray Hudson no les diga mucho, porque sus adjetivos florecen sobre todo en inglés, pero sin duda es una de las personas que más energía e ingenio ha puesto en describir el arte de Leo Messi. Hace años que Ray Hudson es comentarista de la liga española para la televisión en Estados Unidos, y son famosos sus gritos orgásmicos cuando Messi marca algún gol o nos deja una jugada de museo. A continuación suelta un "¡Magistraaaal!" y se arranca con sus descripciones, elogios ditirámbicos, metáforas que nacen en directo para resumir una jugada maravillosa.

En sus palabras, Messi tiene más puntería que Guillermo Tell, desafía las leyes de la gravedad de Newton, impone su "crueldad elegante" o dialoga con el balón con el genio de Shakespeare (y propone que en lugar de El rey Lear digamos El rey Leo). Cuando Messi marca un gol de falta (o dos, como el sábado ante el Espanyol), Ray Hudson suele decir: "Messi convierte lo excepcional en algo previsible". A veces aun le queda tiempo para sacar una última broma de su chistera verbal: "Y ahora recojamos todos nuestras mandíbulas del suelo, por favor".

Para Ray Hudson, Leo desafía las leyes de la gravedad de Newton, impone su "crueldad elegante" y dialoga con el balón con el genio de Shakespeare

Estos días Ray Hudson está en Barcelona, para una campaña de promoción de La Liga Experience, y no se pierde un partido del Barça, ya sea contra la Cultural, en Cornellà o este martes ante el Tottenham. El sábado, unas horas antes del partido, cuando la exhibición de Messi era una intuición que no podíamos descartar, estuve charlando con él y descubrí a un apasionado del futbol que ha ligado su suerte a la de Messi. "Cuando él se retire", me contó, "estoy casi seguro de que yo también voy a dejarlo. Dejaré caer el micro. Este genio ha cambiado el sentido del futbol, lo ha llevado a un lugar que nadie podrá alcanzar".

Jugó con George Best

Ray Hudson es inglés, pero lleva 44 años viviendo en los Estados Unidos. Empezó jugando en el Newcastle y a los 22 años probó suerte en la liga norteamericana con los Fort Lauerdale Strikers, y ya no volvió a Europa. Era la época del Cosmos de Pelé, Neeskens y Beckenbauer. Recuerda que fue el capitán de su equipo, en el que también jugaron leyendas como George Best, Teófilo Cubillas o Torpedo Müller. Qué época aquella. "George era muy tranquilo en el vestuario", dice, "muy normal, y solo cambiaba cuando se abría a la esfera pública". De esos años, Hudson recuerda sobre todo a la figura del chileno Elías Figueroa: "Tres veces mejor jugador de Sudamérica, ¿te imaginas? Como central le daba cien vueltas a Beckenbauer, y además era de una bondad única".

Hudson tiene una memoria prodigiosa. Le pregunto si se acuerda de haber retransmitido alguna vez al Espanyol. "Por supuesto", dice. "Una vez seguí un partido en el que se jugaban el descenso. Recuerdo la cara de espanto del entrenador, Lotina. Le enfocó la cámara y yo dije: ‘Su rostro parece el de alguien que se ha dejado la llave del gas abierta en casa’. Pero luego marcó Corominas y el Espanyol se salvó". "Eran otros tiempos", añade, "hoy el partido será más igualado, aunque, claro, nunca sabes lo que puede dejarte Messi". Unas horas más tarde, cuando el argentino demostró al mundo que el Balón de Oro será siempre suyo, mientras siga jugando, yo me imaginaba la reacción de Ray Hudson en la grada de Cornellà. "¡Magistraaaaal!", seguro que gritaba.