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LIBERTAD CONDICIONAL

Por qué Vox nos duele tanto

Por qué Vox nos duele tanto

Lucía Etxebarria

Viñeta 1. Hace año y medio, una editorial muy grande rechazó mi novela 'Por qué el amor nos duele tanto'. La razón, entre otras, es que en ella se narraba el abuso sexual que sufría una niña de 11 años por parte de un adulto y el abuso que sufrió el cantante Chester Bennington a los 13. Él se suicidaría años después.
Demasiado fuerte, me decían.


Viñeta 2. Paralelamente, la editorial compraba el libro de un 'youtuber' que la semana pasada se sentaba en el banquillo acusado, precisamente, de abusar de una niña de 13 años. No es la única que le señala. Otras muchas menores contaban la misma historia o parecida. Pero no se atrevieron a ir más allá. A esa edad tienes miedo, piensas que es tu culpa, que no te van a creer. Sé lo que se siente. Lo escribí en el libro. Lo sé porque yo era aquella niña.
Es aterrador que la editorial firmara un contrato con un adulto que ya tenía por entonces dos denuncias por violencia de género y varias acusaciones por abuso sexual. Es más aterrador que le pusieran alguien para ayudarle (ejem) a escribir el libro. Un 'mail' filtrado, en el que el 'youtuber' responde a un periodista, deja muy claro que es imposible que alguien que no sabe poner una coma en su sitio sea capaz de escribir un libro entero.

Un profesor de Historia de un instituto público descubre en Instagram que nueve de sus alumnos han votado al partido ultra

Pero lo más aterrador de todo es que una editorial presuntamente conservadora no se atreviera a publicar un libro sobre abuso sexual pero considerara adecuado vender un libro destinado a menores de edad escrito (ejem) por un adulto que por YouTube soltaba perlas como esta: «Se están quejando de que sufren y que están oprimidas y que solo son vistas como un objeto, pero ellas no paran de subir fotos desnudas para calentar pollas», «las maltratadoras son ellas», «el 40% de los hombres están maltratados» y «tenemos una ley que no defiende a mujeres, solo maltrata a hombres».
La editorial probablemente ni siquiera había mirado los vídeos del 'youtuber'. Solo había visto que tenía 8 millones de seguidores. Y que eso significaba una venta segura de libros.


Viñeta 3. Juanito Libritos, profesor de Historia en un instituto público, se dedica a seguir por Instagram a sus antiguos alumnos y encuentra a nueve de ellos que se declaran votantes de Vox. Nueve chicos normales, de familias de clase trabajadora. Era la primera vez en la que votarían. A un partido que quiere destruir la democracia en la que se han criado.


Viñeta 4. Me pasan unos apuntes de Psicobiología. Apuntes de una Universidad Española, privada, cara y de prestigio. Resumidos del manual por una alumna que aprobó el año pasado. Que van pasando de mail en mail por los estudiantes. Ni una coma en su sitio. Faltas de ortografía que hacen daño a los ojos: inalar por inhalar, trasqribir por transcribir, sino por si no y la típica confusión de porque, por qué y porqué. Una confusión que… ¡atención! cometen también los profesores de la universidad, que nos proponen prácticas en cuyo enunciado se confunden los sinos con los si nos,  y los porques  con los  por qués.

 Y yo recuerdo alucinada aquellos tiempos en los que yo entré en la universidad. Tiempos en los que un examen con dos faltas de ortografía, dos, quedaba automáticamente eliminado.

Un pueblo ignorante es un pueblo fácil de engañar e instrumento de su propia destrucción 

Viñeta 5. Mi vecino, en el ascensor, intenta rebatirme que Vox es fascista. Le digo que un partido que quiere eliminar el Tribunal Constitucional es fascista por definición, puesto que en el momento en el que no tienes separación de poderes no tienes democracia, y si no tienes democracia lo que tienes es totalitarismo. Es precisamente tras el fascismo y el nacionalsocialismo, cuando se asienta la idea, hoy prácticamente indiscutida, de que no puede haber estado democrático sin Constitución.
El vecino, evidentemente, no me sabe seguir, porque no se ha leído el programa de Vox, y no sabe lo que es el TC,  así que hace lo que suelen hacer en estos casos los que no leen: interrumpe, grita e insulta. Imita a los tertulianos que ve en la tele.
Yo sé que este artículo sale precisamente dos días después de que se celebre el día de una Constitución a la que le puedo ver más o menos fallos. Pero sé que la necesito, como necesito un tribunal que la defienda. También sé que un pueblo ignorante es un pueblo fácil de engañar. Un pueblo ignorante es instrumento de su propia destrucción.

Viñeta 6. Un pequeño rayo de esperanza. El día de la Constitución aún se celebra. Y 'Por qué el amor nos duele tanto' salió a la luz en una editorial muy pequeña. Sin campaña de prensa ni una sola mención en medios, va por su cuarta edición.