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IDEAS

Un fotograma de Entre dos aguas, de Isaki Lacuesta

Una semana para pensar

Desirée De Fez

Si te gusta el cine y tienes sangre en las venas, esta semana debe estar siendo muy excitante para ti. No porque se hayan estrenando películas buenas, que también. Lo está siendo porque han pasado varias cosas que nos invitan a salirnos del es buena / es malísima para hablar de cine de una forma más amplia. Voy directa. Una es la conversación sobre si 'Roma', de Alfonso Cuarón, debe verse en el cine o puede disfrutarse en el sofá sin sentir que profanas un sueño. Me interesa la cuestión industrial, pero lo que me da la vida es la reflexión que activa sobre nuestra relación con las pantallas, sobre cómo queremos ver las películas y por qué no entendemos al que quiera hacerlo de otra manera.

Es raro que los premios Feroz no hayan nominado a 'Entre dos aguas', de Isaki Lacuesta, una de las mejores películas del año

La otra es la no nominación de 'Entre dos aguas', de Isaki Lacuesta, a los Premios Feroz (premios de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España). Todos mis respetos a las películas nominadas y a los compañeros que las han elegido. Pero es raro que una de las mejores películas del año, Concha de Oro en San Sebastián, mejor película en dos festivales A (San Sebastián y Mar del Plata) y obra de cineastas con retrospectivas actuales en el Centro Pompidou de París y la Filmoteca Española (en colaboración con Festival Márgenes, abraza también el trabajo de Isa Campo) no esté entre las elegidas. Tampoco entre los filmes más vistos. Es raro y dispara preguntas viejas pero importantes que no hay que dejar de hacerse: ¿existen las películas de festival? ¿Y los cineastas de nicho? ¿Por qué algunos de nuestros mejores autores siguen sin romper la barrera de lo minoritario? ¿Nadie es profeta en su tierra o sólo nos pasa a nosotros?

Y el tercer asunto de la semana que da pie a cavilar es el estreno de 'Suspiria' de Luca Guadagnino. Recojo un tuit de mi colega Álex Mendíbil"Corred a ver 'Suspiria', sería imperdonable que no apoyemos este cine de TERROR ni una hipotética 'Tenebrae' o 'Lacrimae'. ¡Solo de Blumhouse no se vive!". No soy entusiasta de ese filme, pero sí de la invitación de Álex a recibir con entusiasmo las (pocas) películas actuales que encierran y proponen un desafío, obras que rompen el techo de lo previsible y se rompen y nos rompen en el proceso.

Temas: Cine