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ANÁLISIS

Josep Lluís Núñez y Jordi Pujo, en la Generalitat, julio de 1997.

JORDI COTRINA

Núñez y Pujol: Catalunya, en una foto

Iosu de la Torre

Josep Lluís Núñez y Jordi Pujol condensan en una sola imagen la Catalunya del final del siglo pasado. La escena, pasada al blanco y negro, muestra a dos hombres influyentes, muy influyentes, en charla aparentemente íntima, lejos de los focos. Sin embargo, ambos son conscientes de que aquel instante es capturado por el fotógrafo agazapado en la galería gótica del Palau de la Generalitat. La pose relajada del 'President', con las manos en los bolsillos y la americana descompuesta, y el gesto cabizbajo del dirigente azulgrana, siempre de apariencia tímida, dejan claro quién tiene el mando y quién la complacencia cómplice. El nuñismo y el pujolismo en un solo clic.

Pujol y Núñez, 22 y 23 años en sendas poltronas con mayorías absolutas. La de la Generalitat y los tantos por cientos y la del Barça resucitado por la gracia de Cruyff. Un exbanquero y un constructor, oficios para la alianza y el beneficio. Dos padres de la patria (la política y la futbolística) que acabaron siendo un poco amigos cuando se alejaron del ruido. 

Estos días de luto por el presidente más longevo del FC Barcelona se han publicado loas, panegíricos y algunas coces, las mínimas, sobre el hombre que no se fiaba de nadie (denominación de Emilio Pérez de Rozas). El nuñismo ha salido del mausoleo para refrescar la memoria sobre la figura del recién fallecido, un personaje al que los más jóvenes llegaron gracias a las imitaciones de Carlos Latre en 'Crackòvia'. Que Núñez dejó el club hace 18 años, el tiempo en el que han podido disfrutar del mejor Barça de la historia. Y que para alcanzarlo pasaron tantísimas cosas.

La captura del camarada Jordi Cotrina a los dos presidentes en el mismo rincón donde Puigdemont anunció 'la República efímera de casa nostra', se realizó el 16 de julio de 1997. Núñez, aunque luego lo negara, visitó a Pujol para pedirle el voto en la que sería su última elección para presidir el Barça. Una foto, un voto. Miles de votos para machacar al rival, Àngel Fernàndez, aquel de Don Piso, promotor inmobiliario. El candidato, dicen las crónicas, ya contaba antes de pisar el palacio con el apoyo de Narcís Serra (hoy en el banquillo por el 'caso Catalunya Caixa'), Juan Antonio Samaranch (zar olímpico ya fallecido) y Lorenzo Sanz (condenado a prisión por un pufo a Hacienda).

De Jordi Pujol, el estadista que engañó a casi todo el país, qué decir. En el funeral de Núñez se le ha visto llegar solo, apoyado en una quijada y con media mueca, un sonrisa perdida, para decirle adiós. Treinta años atrás, el pujolismo trató de barrer, sin suerte, el nuñismo de aquella Catalunya idealizada. Una de las batallas perdidas del 'expresident'.