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edición genética

Dos investigadores chinos, antiguos colaboradores de He Jiankui, observan unos embriones en una pantalla.

AP / MARK SCHIEFELBEIN

El nacimiento de humanos con el genoma modificado, una práctica hoy inaceptable

Pere Puigdomènech

El anuncio del profesor chino He Jiankui ha abierto un profundo debate sobre los límites de la edición genómica

Sería la primera vez que nace un individuo de la especie humana con su genoma modificado mediante técnicas moleculares

Ha llegado la noticia de que un investigador chino habría modificado el genoma de embriones humanos y habría implantado dos en una mujer de forma que han nacido dos niñas gemelas. Si la noticia se confirma, sería la primera vez que nace un individuo de la especie humana con su genoma modificado mediante técnicas moleculares. A pesar de que había habido resultados preliminares, la noticia ha producido sorpresa en todo el mundo. Parece que incluso una segunda mujer está embarazada de otros embriones modificados. 

En muchos países este tipo de experimentos habría sido imposible y muchos pensamos que se trata de un trabajo prematuro y que, en este momento, no debería haber sido llevado a cabo. El chino He Jiankui, profesor de la Southern University of Science and Technology de la localidad de Shenzhen, una ciudad cercana a Hong Kong, ha anunciado que ha aplicado las técnicas de edición genómica para anular el gen CCR5 que es el punto de entrada del virus VIH a las células que infecta. Según él, el padre estaba infectado por el virus y esta mutación inmunizar a las niñas. El experimento habría funcionado y las niñas estarían bien. 

El resultado no ha sido publicado aún en ninguna revista científica y es probable que muchas se nieguen a hacerlo por no cumplir el mínimo de condiciones éticas que se necesitan en todo el mundo para hacer estos experimentos. Y eso a pesar de que sería un artículo citado muy a menudo y por mucho tiempo aunque fuera por criticarlo.

La edición genómica

Las técnicas de edición genómica se han ido desarrollando rápidamente estos últimos años. Permiten cortar el ADN de una célula en un lugar preciso y, según cómo se use, permiten anular o modificar un gen concreto o insertar un ADN forastero en el lugar de corte. Han demostrado ser una herramienta muy útil para la investigación y ya tiene aplicaciones para hacer tratamientos médicos con células modificadas, para obtener nuevas variedades de plantas y está proponiendo un gran abanico de nuevas posibilidades.

Lo que viene a continuación a la imaginación es la modificación del genoma humano de manera que los recién nacidos hayan perdido algún gen portador de alguna enfermedad o que tengan menos probabilidades de adquirir otra patología, el cáncer en primer lugar. Se puede pensar también en conseguir individuos con alguna propiedad mejorada, como es el caso que nos ocupa en el que han querido que las niñas que nacen serían inmunes al VIH. Una de las preguntas que el presente experimento plantea es en qué condiciones queremos producir individuos con propiedades nuevas.

Hay que tener en cuenta que estas técnicas tienen propiedades muy interesantes, pero nos falta mucho conocimiento para que puedan ser utilizadas en humanos con ciertas garantías. La técnica es muy precisa pero no siempre al 100%, a veces tiene efectos en otros lugares del genoma y a veces, como puede haber pasado ahora, solo modifica una parte de las células del cuerpo y el individuo puede tener algunas células modificadas y otras no. Y además debemos estar seguros de que la modificación acaba siendo positiva para el niño que se quiere hacer nacer. Como el trabajo no ha sido aún publicado no podemos saber exactamente lo que se ha hecho y lo que ha pasado.

Demasiadas incertidumbres

El profesor chino afirma que las dos niñas son normales pero no sabemos, por ejemplo, si serán más susceptibles a infecciones de otros virus. Quizás lo sabremos cuando sean mayores y ya puede ser demasiado tarde. Las incertidumbres son aún demasiado grandes y por lo menos por esta razón nunca se hubiera tenido que alumbrar a un individuo en estas condiciones. Todas las reflexiones que se habían hecho proponían que los experimentos con humanos se detuvieran siempre antes de la implantación de un embrión modificado en el útero de una mujer. Esta es la barrera que ha sido rota de forma imprudente.

En muchos países del mundo, como la mayoría de los europeos, la modificación del patrimonio genético de los humanos que se transfiere a la descendencia está prohibida. Hay gente que piensa que en algún momento habrá que levantar esta prohibición y probablemente llegará un momento que sea necesario discutirlo. En China las condiciones legales están menos claras, pero parece que se ha abierto una investigación sobre qué ha pasado en este caso. Las autoridades chinas tienen una oportunidad para demostrar que se alinean con los otros países en casos como estos y un grupo de científicos chinos ya ha escrito una carta criticando duramente el resultado. Este caso pasará sin duda a la historia de la ciencia, pero es probable que pase sobre todo como ejemplo de lo que no queremos que se haga.

Temas: Genética