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LIBERTAD CONDICIONAL

¿Puede una embarazada ser promiscua?

¿Puede una embarazada ser promiscua?

Lucía Etxebarria

'Malena es un nombre de tango'. Novela, 1994. Malena, embarazada de cinco meses, vive en un tibio matrimonio. Mantiene una relación sexual con un hombre al que acaba de conocer, en el baño de un bar, No sabemos si él es consciente o no del estado de ella, ella no se lo pregunta. Ella lo disfruta. No hay arrepentimiento ni sentimiento de culpa.

'Estoy embarazada, ¿y ahora qué?', 2004. De Lorraine C. Ladish, ensayo autobiográfico. La autora cuenta que salía a correr antes de quedarse embarazada y que siguió haciéndolo después. Tuvo que dejar de hacerlo ante las insinuaciones sexuales que recibía cuando salía a correr embarazada, que eran más que las que recibía cuando no lo estaba.

'Mad Men', serie de televisión. Betty descubre que está embarazada y, de paso, que su marido es infiel. Elige a un hombre al azar en un bar y tiene sexo con él.

Argentina, año 2011, la vida real. Unos paparazi captan imágenes de la actriz Juana Viale besándose apasionadamente con el exministro de Economía Martin Lousteau en un coche. Ella, embarazada de seis meses de su marido. Más tarde explicaría que la relación con su amante comenzó un mes antes.

Barcelona, años 80. El dibujante Javier Mariscal se separa de su primera mujer. Al poco, ella inicia, embarazada, una relación con otro hombre que, casualmente, es el íntimo amigo de su primer marido. Ninguno de los tres ha tenido jamás dudas de que la niña es la hija de Javier. Ah, y no ha habido ningún drama.

Puedo contar la historia anterior dado que el propio Javier la narró en un libro. No doy los nombres de los protagonistas de la siguiente porque no la han contado en público: un ‘conseller’ del actual Govern vivió una historia idéntica e inició una relación con su actual mujer cuando ella estaba embarazada de otro.

A partir del sexto
mes, la libido de
una gestante se
dispara: el sexo
genera oxitocina,
que además
prepara el
cuerpo para
el parto

Viene esto a ampliar el artículo de la semana anterior. Leticia Dolera no contrata a Aina Clotet porque Clotet se ha quedado embarazada. Clotet iba a interpretar a una casada y con dos hijas que empieza a tener sexo con desconocidos y redescubre su sexualidad. Interpretar a un personaje así hubiera sido perfectamente posible con una actriz embarazada… ¿O no? Cuando lo he comentado con gente, la opinión se ha dividido en dos.

Personas a las que les parece un horror, antinatural, que una mujer embarazada tenga sexo con un desconocido. Porque se supone que puede dañar al bebé. Sí, claro, puede dañarlo si contrae una infección venérea, pero es que para eso existen los preservativos. Y se supone que una persona informada los usaría siempre en una relación con desconocidos, esté embrazada o no.

Por lo demás, el sexo es tan beneficioso para el bebé como para la madre. Por eso precisamente a partir del sexto mes de embarazo la libido de una mujer gestante se dispara: el sexo genera oxitocina, un relajante natural, que además prepara el cuerpo para el parto. Por eso tantos ginecólogos recomiendan que se tenga todo el sexo posible en el embarazo, siempre y cuando se desee.

Entonces hay mujeres que me reconocen tajantemente que no pueden admitirlo porque les dispara algo instintivo, irracional, atávico. Sin embargo, cuando planteé esta idea en redes sociales tres mujeres me contactaron por mensaje privado:  habían tenido, embarazadas, sexo con hombres que no eran el padre del futuro bebé.  Una, estando de seis meses. Se suman a dos amigas que sé que lo hicieron.

Conocemos millones de casos de hombres que fueron infieles a sus mujeres cuando ellas esperaban un hijo (el último, el de no sé qué futbolista famosillo que ni merece que le cite aquí, cuya ex ha cobrado por contarlo). No nos resulta asqueroso. En el caso de Juana Viale, la prensa arremetió contra ella por poner en peligro al bebé, no contra el exministro, que ponía en peligro –o no– al bebé tanto como ella, porque si eres ministro cabeza tendrás para saber lo que haces, digo yo.

La cuestión es: Se supone que en la serie de Leticia Dolera el personaje de Cris reconecta con su sexualidad, le da por vestir de manera más provocativa y empieza a tener sexo con desconocidos. Si no está embarazada, nos parece muy bien. Si está embarazada… Sí, nos choca, nos incomoda. Pero a mí me hubiera encantado ver una serie con una embarazada que reconecta con su sexualidad y tiene sexo con quien le da la gana. Porque si una no gestante puede hacerlo, una gestante también (y lo hace, pero en secreto) ¿No sería interesante visibilizarlo?

¿Superar el tabú que separa embarazo y libertad sexual y abrir un debate?