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IDEAS

Gwilym Lee como Brian May (izquierda) y Rami Malek como Freddie Mercury en el filme ’Bohemian Rhapsody’.

CORTESÍA DE TWENTIETH CENTURY FOX

Encuentros que te enfocan

Albert Espinosa

Artículo 615. El otro día fui a un hotel en Francia donde tenían un saludo corporativo. Todo los empleados del hotel te saludaban realizando un gesto con la mano dirigiéndola al corazón. Era algo curioso, no lo había visto nunca.  Me contaron que era una cortesía hacia el cliente y que se hacía en todos los hoteles de la cadena para que te sintieras siempre arropado.

A los pocos días, cogí el avión de vuelta a Barcelona y mi compañera de asiento era una chica que antes de hablar también realizaba un gesto propio. Resulta que ella había sufrido… Casi os lo cuento después de lo mejor de mi semana.

Tercer puesto.'Tell me a story' creada por Kevin Williamson. Esta serie promete en su primer capítulo. Esa  vuelta de tuerca al universo de las historias infantiles queda perfecta en esa ciudad de cuento que es Nueva York.
Segundo lugar. 'La caja de botones de Gwendy', novela  breve de Stephen King y Richard Chizmar (Suma de letras). Maravilloso libro que tiene ese aroma de 'Cuenta conmigo' y del resto de historias que disfrutamos en 'Las cuatro estaciones'.
Primera posición. 'Bohemian rapsody' escrita por Anthony McCarten y Peter Morgan. Este bello filme posee unos brutales 30 minutos finales que te emocionan y llevan al éxtasis total. Una maravilla para repetir.

Y lo que me contó mi compañera de avión es que ella había sufrido un pequeño ictus y fruto de ello, para poder enfocar y ver a las personas debía ladear la cabeza. Así que cada vez que me hablaba giraba la cabeza hacia la izquierda y yo sentía como sus pupilas se enfocaban en mí. Ese gesto, fruto del dolor, poseía una belleza única.

Cuando llegamos a nuestro destino, vi que toda su familia la estaba esperando y todos  ladeaban la cabeza al conversar con ella.  No tenían necesidad de hacerlo pero  la empatía que proyectaban era bellísima. Nos despedimos con un ladeo de cabeza y sentí que aquel encuentro me había enfocado un poco mas ¡Feliz domingo!