Ir a contenido

Dos miradas

Arrimadas, durante la entrevista de este domingo en TV-3, junto al director de la cadena, Vicent Sanchis.

TV-3

TV-3 y las luchas

Emma Riverola

La pluralidad que se cumple en el número de voces invitadas, pero falla en la conducción de los programas

"No estoy contento”, reconoció el director de TV-3 después de convertir la entrevista con Inés Arrimadas en un agrio debate. Algunos entusiastas independentistas (también periodistas de TV-3) promovieron un festivo boicot al programa (aquí las cosas feas se hacen a menudo con una sonrisa) y celebraron su escasa audiencia. Vicent Sanchís lo confirmó posteriormente: en cuanto aparecen en pantalla dirigentes del PP y Cs, el público de TV-3 huye. Y no pareció satisfecho del fenómeno, más bien consciente de que la cadena está atrapada, obligada a elegir entre pluralidad o audiencia. Una pluralidad que se cumple en el número de voces invitadas, pero falla en la conducción de los programas, como el propio Sanchís ilustró en su belicoso trato a Arrimadas. ¿Cómo superar esa dicotomía?

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Para empezar, aparcando la imagen caricaturizada del estado verdugo y la nación víctima. Ni España es la bestia antidemocrática de Europa (es uno de los países de la UE con menos condenas en los tribunales europeos), ni Catalunya es impoluta. Los abusos de poder y la corrupción no nos son ajenos. Pero, ¿por qué no salir del laberinto? El independentismo no es la única causa. Hay muchos clamores en la calle que unen a independentistas y a quienes no lo son. Las diversas luchas feministas, el combate a la ultraderecha, la exigencia de vivienda digna… Si se abre el foco, quizá todos los catalanes se sentirán más bien recibidos y reflejados.