IDEAS

El amo de la 'Nueva Dimensión'

Óscar López

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El escritor Domingo Santos. 

El escritor Domingo Santos. 

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El pasado 2 de noviembre falleció Domingo Santos, de nombre bautismal, Pedro Domingo Mutiñó. A la mayoría de lectores no les sonará. A los menos, sí. Y mucho. Porque sin la figura de Santos la ciencia ficción española actual no sería la misma. De hecho, si me pongo algo tremendista, directamente ni sería. Es lo que pasa cuando eres el género pobre de la literatura española, vaya esto sin ofender, por cuanto dependes de la entrega, la vocación y el activismo de unos pocos. Pero la realidad es que la novela negra o la histórica gozan en España de una salud envidiable mientras que la ciencia ficción se mantiene por el esfuerzo y el talento de unos cuantos y por la lealtad de miles de lectores con mayor o menor dosis de frikismo.

Para muchos de ellos Santos era eso que coloquialmente se conoce como el 'puto amo': uno de los responsables de la mítica revista 'Nueva Dimensión' creada en los 60, traductor de Frank Herbert y Robert Heinlein, editor y autor de novelas imprescindibles como su aclamada 'Gabriel'. Su apoyo e influencia en figuras como Elia Barceló, Javier Negrete o Ángel Torres es más que evidente. Pero es que cuesta imaginar que Jesús Cañadas, Emilio Bueso, Carlos Sisí o Félix Palma existirían sin la labor de este visionario de las letras. No hay que olvidar que cuando imaginamos distopías, pensamos sobre todo en clave anglosajona, con permiso de los autores chinos que lo están petando últimamente como Ken Liu o Cixin Liu. Sin embargo, el panorama español ha ganado puntos en los últimos tiempos. Entre otras cosas, también porque ha sido un acierto trabajar con argumentos que no transcurren a años luz sino en realidades ficcionadas que no están muy alejadas del presente y resultan más reconocibles para los nuevos lectores. De la misma manera que hay críticos que afirman que la literatura policiaca muestra mejor que ninguna otra la realidad social, habrá que concluir que algunas de esas novelas de anticipación son más que una simple etiqueta futurista. Lo digo porque el otro día finalicé la tercera entrega de las aventuras de la replicante Bruna Husky de Rosa Montero, y juraría que esa historia ambientada en el Madrid del siglo XXII era sobre todo una novela psicológica en clave política.