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LA CLAVE

Carles Puigdemont interviene por videoconferencia en un acto de la Crida

EFE / QUIQUE GARCIA

¿Adónde nos quieren llevar?

Enric Hernàndez

Con tal de forzar una mediación internacional, la Crida de Puigdemont y sus adláteres maniobran para provocar una respuesta del Estado más dura que la de hace un año

Un año después de la ‘fake’ DUI del Parlament, trampantojo diseñado por sus autores para reducir riesgos penales sin decepcionar al independentismo, se amontonan las propuestas para hacerla efectiva. A cual más descerebrada.

“Forzar un referéndum.” Tal es el propósito de la Crida Nacional per la República, según sus ideólogos Jordi Sànchez y Agustí Colomines. El movimiento acaudillado por Carles Puigdemont, al que el PDECat planta cara aun a riesgo de una escisión posconvergente, pretende erigirse en “brazo político” de la ANC y reclutar como “brazo ejecutor” a los CDR

¿Con qué objetivos? Aprovechar las condenas a los líderes independentistas para plantear la batalla que hace año nadie quiso librar. Provocar así una reacción del Estado aún más violenta que el 1-O. Y confiar en que, esta vez sí, la intensa represión propicie una mediación internacional. No es casual que Colomines remarque que “sin muertos, la independencia tardará más”. Ni que Oriol Soler, ‘cerebro’ del ‘procés’, relate ahora el debate en el que el Govern rechazó frenar la votación para evitar víctimas civiles: “Si hay muertos no será culpa nuestra.” 

“Hay que parar el país.” Desde su retiro belga, Toni Comín (ERC) propone una “huelga indefinida” en Catalunya con igual fin. Más devoto del irrendento Puigdemont que del pragmático Oriol Junqueras, el ‘exconseller' ya piensa incluso en el adiestramiento necesario: “Hay que parar el país, pero la gente tiene que estar preparada (...). En octubre [del 2017] se confirma el escenario represivo; no había tiempo para hacer un entrenamiento de cientos de miles de personas.”

Hacer oficial la DUI. A través de sus bases, la ANC empuja al Govern y al Parlament a la desobediencia, al exigirles que publiquen la DUI en el 'Diari Oficial'. No porque sirva de nada, sino para forzar una respuesta del Estado.

Los mismos que entregaron la autonomía, propiciaron la fuga de empresas y partieron en dos Catalunya pretenden ahora dar otra vuelta de tuerca. Ya no pueden alegar ingenuidad ni ignorancia. Antes de que sea demasiado tarde, hay que exigirles que expliquen sin subterfugios adónde nos quieren llevar.