Ir a contenido

Editorial

Nuevo brindis al sol en Waterloo

La cumbre que debía congregar a todo el independentismo se convirtió en una reunión con notables ausencias

Quim Torra, Carles Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig, en Waterloo.

Quim Torra, Carles Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig, en Waterloo. / ACN / BLANCA BLAY

La cumbre que debía congregar a todo el independentismo en Waterloo para fijar el rumbo del 'procés' a partir de ahora se convirtió en una reunión con notables ausencias, en la que se trató de la constitución del Consell de la República, que se llevará a cabo el 30 de octubre en el Palau de la Generalitat. Como diría la 'exconsellera' Clara Ponsatí, se trata de un nuevo brindis al sol, igual que lo fue la declaración de independencia de hace un año. Brindis al sol porque se trata de un 'consell' de una república que no existe ni tiene visos de que se constituya en un futuro cercano. Es una especie de 'Govern en el exilio' cuya misión principal -por lo que se conoce hasta ahora, que es muy poco- consistirá en "internacionalizar" el conflicto catalán.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

El envío a última hora de un representante por parte de ERC no puede ocultar las reticencias de los republicanos, aunque al final, como parece, el 'exconseller' Toni Comín presida el organismo, entre otras cosas porque se desconoce si el que fue titular de Salut sigue o no en la órbita de Esquerra. La ausencia más notoria fue la de la CUP, cada día más alejada de la mayoría independentista. El partido antisistema califica el Consell de la República de "elemento simbólico si no hay ruptura" y de una forma de "marear la perdiz y desviar la atención". La CUP tendrá objetivos utópicos, pero no se puede decir que no sea coherente al analizar las iniciativas del procesismo que no conducen a ninguna parte.