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Dos miradas

Montserrat Caballé en el Liceu, en abril del 2013.

Oír a la Caballé

Josep Maria Fonalleras

Hay una tendencia natural a hablar con los muertos y la muerte de la Caballé nos ha ofrecido un par de ejemplos colosales de esta peculiar relación

Hay una tendencia natural a hablar con los muertos y a dirigirles unas palabras justamente cuando están muertos, es decir, cuando es evidente que ya no pueden ni decir ni escuchar nada. Esto ocurre mucho. Los tratamos de tú y miramos de agradecerles algo o de transmitirles un último mensaje ultraterrenal. Hay una variante de esta comunicación que consiste en elevar las manos hacia el cielo con el fin de mandarles un beso o cualquier tipo de homenaje similar, que es lo que hace Messi cada vez que marca un gol y piensa en su abuelo.

La muerte de la Caballé nos ha ofrecido un par de ejemplos colosales de esta peculiar relación. "Hoy te fuiste a cantarle a los ángeles”. Me parece enternecedor. Se imaginan, en el paraíso, un anfiteatro preparado para la ocasión, algo físico y real, con reales, físicos y angelicales aplausos. Lo mejor de todo es que lo creen firmemente. Esta frase la dijo Raphael, pero otro admirador de la soprano escribió en el libro de condolencias del Liceu: "Me emociona pensar que ahora se encontrará con Freddie Mercury y, juntos, podrán volver a inmortalizar Barcelona". La espera a las puertas del cielo para recuperar el famoso dúo.

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El más sensato ha sido Lluís Pasqual: "Es la voz que he escuchado más horas en mi vida, más que la de mis padres, mis parejas o mis amigos; una voz que gracias a la técnica me acompañará siempre”. Técnica 'versus' nubes de algodón.