09 jul 2020

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LA CLAVE

Núria de Gispert.

Carta a Núria de Gispert

Enric Hernàndez

Antes de volver a aconsejar a Arrimadas que se vaya a "su pueblo", la expresidenta del Parlament debería contar hasta diez. O hasta un millón

Molt Honorable Senyora Núria de Gispert,
Leo con asombro sus brillantes reflexiones acerca de Inés Arrimadas. Amén de colmar de elogios a la líder de Ciutadans --"inepta e ignorante", "no sabe de nada"...--, la invitó elegantemente a mudarse. "¡Se debe encontrar muy mal en Catalunya! ¡Debe añorar su pueblo! ¿Quién la obliga a estar aquí?" Al cerciorarme de que, en efecto, tales palabras pertenecían a una expresidenta del Parlament, constato que solo ha deslizado, por toda disculpa, que "a veces te puedes equivocar".

Señora De Gispert, por las altas responsabilidades institucionales que ha ostentado, la supongo buena conocedora de la realidad catalana. Sabrá, pues, que el 35% de los catalanes han nacido fuera de Catalunya: 1,3 millones en otras comunidades españolas y otros tantos, en el extranjero. Y conocerá, también, el papel clave que la inmigración española jugó en la industrialización y la prosperidad de Catalunya.

Como bien sabe, todos los residentes en Catalunya con  nacionalidad española tienen los mismos derechos que los aquí nacidos, entre otros votar en las elecciones y presentarse a las mismas. Esto es, votar a quien les plazca y, como cargos electos, defender sus ideas en igualdad de condiciones.

NI JEREZ NI WATERLOO

Aun desde su lógica discrepancia política con la señora Arrimadas, la hago al cargo de que su candidatura ganó las últimas elecciones al Parlament con más de un millón de votos. Entenderá que quienes la apoyaron en las urnas esperan que ejerza como jefa de la oposición en el Parlament que usted presidió, sede de la soberanía de los catalanes. De todos los catalanes. Y a buen seguro comparte que si Carles Puigdemont no puede ejercer como 'president' de la Generalitat desde Waterloo, tampoco ella podría liderar la oposición desde Jerez de la Frontera.

Señora De Gispert, no podría concebir que sus palabras delatasen un sentimiento supremacista, excluyente o intolerante. Pero, como quiera no es la primera vez que sugiere a la líder de Cs que aquí no es bienvenida, la animo a seguir el consejo que usted misma se dio en la última ocasión: en adelante, cuente hasta diez antes de escribir según qué. O hasta un millón.