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Contrapunto

Un helicóptero Chinook del Ejército español.

RICARD CUGAT

La prioridad son los helicópteros militares

Salvador Sabrià

El Gobierno dedica 819 millones a las aeronaves Chinook y 1.000 millones a rebajar la factura eléctrica

Las decisiones anunciadas y las tomadas la semana pasada por el Gobierno que preside Pedro Sánchez han dejado un sentimiento agridulce y una cierta sensación de desconcierto. Una de caliente y una de fría casi cada día. El miércoles, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, intentaba demostrar que el Ejecutivo quiere actuar de forma rápida y eficaz para intentar paliar los efectos de la subida desbocada del recibo de la luz y anunciaba en el Congreso que anulará, temporalmente, el impuesto de generación eléctrica. Un tributo que recaía sobre las eléctricas y que estas cobraban al consumidor final, que es en definitiva el que lo pagaba de hecho. La rebaja se convertirá a un descenso de entre dos y tres euros en la factura mensual del consumidor medio. Y las arcas del Estado dejarán de ingresar unos 1.000 millones al año, que no es poco.

Un día después, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anunciaba, esta vez en la radio, que habrá finalmente un alza fiscal al gasóleo que encarecerá este carburante (utilizado aún por más de la mitad del parque móvil) en unos cuatro euros al mes para un conductor privado medio. La previsión es que esta medida aporte a las arcas públicas unos 240 millones el próximo año. Lo que entra por un lado, sale por otro.

La ducha escocesa continuó el viernes, en la reunión del Consejo de Ministros. De la referencia oficial de lo aprobado en esa reunión se desprende que una de las prioridades de este Gobierno son los helicópteros militares. Visto el ruido creado con la retirada del citado impuesto eléctrico, o la subida del que se aplica al diésel, o la polémica y el enfrentamiento con Unidos Podemos sobre la posible creación de un tributo a la banca que aportaría unos 1.000 millones de euros y que parece que dormirá en el cajón de los recuerdos, la decisión del Ejecutivo de dedicar 819 millones de euros a un contrato "para renovar la flota de helicópteros Chinook modelo D al modelo F' deja claro cuales son sus urgencias. Hace solo tres semanas, el mismo Gobierno aprobó la compra de un helicóptero militar Super Puma destinado a búsqueda y salvamento por un importe de 18 millones de euros.

No son decisiones aisladas. En la reunión del Consejo de Ministros del pasado 7 de septiembre se modificaron los límites presupuestarios para poder adquirir "compromisos de gasto con cargo a ejercicios futuros" para diversos programas especiales de "modernización de las Fuerzas Armadas".  Según ha calculado el diario ABC, en sus primeros 100 días de Gobierno, Sánchez ha aprobado seis grandes contratos de inversión con esta finalidad por un importe total que supera los 4.000 millones de euros repartidos en varias anualidades.  Cuestión de prioridades.