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EN CLAVE EUROPEA

Crece el riesgo de un 'brexit' sin acuerdo

Eliseo Oliveras

Alemania, Francia y Gran Bretaña preparan medidas por si fracasan las negociaciones al agotarse los plazos

El FMI calcula que una salida abrupta contraerá la economía británica el 4% y la de la UE el 0,5%

A menos de siete meses de que se produzca la salida efectiva de Gran Bretaña de la Unión Europea (UE) en la medianoche del 29 de marzo del 2019, las negociaciones entre Londres y los Veintisiete siguen encalladas sobre la cuestión crucial de Irlanda y sobre cómo deben articularse las relaciones futuras entre Gran Bretaña y la UE.

El plazo para alcanzar un acuerdo que pueda ser tramitado y aprobado a tiempo por los parlamentos británico y europeo se agota. La Comisión Europea y los gobiernos de diferentes países, como Alemania, Francia y Gran Bretaña, han comenzado a preparar medidas de contingencia especiales para afrontar la posibilidad de un 'brexit' sin acuerdo y, por consiguiente, sin el periodo transitorio de adaptación previsto. Esto implicaría el restablecimiento desde el 30 de marzo de los controles aduaneros y sanitarios para todos los productos procedentes de Gran Bretaña y la expiración de muchos permisos y autorizaciones.

Michel Barnier, jefe del equipo negociador de la UE, advierte que Londres y la UE deben tener concluido el acuerdo de divorcio "como muy tarde en noviembre" y recordó que la ratificación parlamentaria requerirá varios meses. La debilidad política de la primera ministra británica, Theresa May, y la profunda división del Partido Conservador sobre el 'brexit' puede complicar la ratificación del acuerdo en el Parlamento británico. La cancillera alemana, Angela Merkel, ha reconocido esta semana que no puede excluirse que las negociaciones fracasen "porque aún no tenemos resultados". "El riesgo de un 'brexit' sin acuerdo crece cada día", ha alertado el presidente de la Federación de Industrias Alemanas (BDI), Joachim Lang, instando a las empresas a prepararse. La propia May alimenta esas expectativas al declarar que "no sería el fin del mundo" un 'brexit' sin acuerdo y que el país podría "transformar esa situación en un éxito".

Control fronterizo

Barnier recuerda que aún falta por pactar el 20% del acuerdo de separación, en especial el mecanismo que garantice que no se reinstalará un control fronterizo entre Irlanda e Irlanda del Norte para preservar el acuerdo de paz del Viernes Santo de 1998, encontrar soluciones para territorios específicos británicos (Gibraltar, sus bases militares en Chipre) y la protección de las denominaciones de origen. Las propuestas europeas para resolver el problema de la frontera irlandesa chocan con la oposición de los ultraconservadores unionistas (DUP) de Irlanda del Norte, de quienes depende May para no perder su mayoría parlamentaria.

Respecto al futuro, la propuesta de relación comercial a la carta de Gran Bretaña con la UE planteada en julio por May en el denominado documento de Chequers no es aceptable para la UE, porque "socava el mercado único europeo", pretende que "la UE pierda el control de sus fronteras y sus leyes" y da ventajas competitivas a las empresas británicas, destaca Barnier. El plan de May además choca con una parte significativa de su partido, que rechaza su modelo de un 'brexit' suave, y desencadenó la dimisión de los ministros David Davis (brexit) y Boris Johnson (Exteriores).

Los Veintisiete confiaban en alcanzar un acuerdo con May en la cumbre europea del 18 de octubre, pero ante la falta de avances se ha ampliado el plazo de negociación hasta una cumbre extraordinaria el 13 de noviembre. May afirma que no cederá ante la UE en el tramo final de las negociaciones y que no modificará su plan si no beneficia a los intereses de su país. La debilidad de la 'premier' y la fronda interna en su partido convierten en muy problemático lograr avances en las negociaciones, como mínimo antes de la reunión del partido en Birmingham del 30 de septiembre al 3 de octubre.

Fracturar la unidad

May se aferra a la estrategia de intentar fracturar la unidad de los Veintisiete con reuniones bilaterales y "seminarios técnicos", a la eventual firma de "mini-acuerdos" con la UE para mitigar un fracaso de las negociaciones y a la fantasía de que Gran Bretaña logrará espectaculares acuerdos comerciales con el resto del mundo tras abandonar la UE, pese a que la realidad indica lo contrario.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que la economía británica caerá un 4% si hay un 'brexit' abrupto, mientras que el impacto en conjunto de la UE se limitará a una pérdida del 0,5% del Producto Interior Bruto (PIB). El instituto The UK in a Changing Europe acaba de vaticinar esta semana en un detallado informe que un 'brexit' sin acuerdo tendría un "impacto severo y caótico" en la economía y la sociedad británica. Se estima que el PIB británico ya es un 1%-2% inferior a lo que habría sido sin el 'brexit' y su tasa de crecimiento anual durante los últimos doce meses es prácticamente la mitad de la media de la UE, según Eurostat.    

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