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Hábitos estivales

Las vacaciones de los otros

Jordi Puntí

En esta avalancha de información audiovisual, la narración, la anécdota, marca la diferencia

Estos días los amigos, conocidos y saludados están volviendo de sus viajes de vacaciones, y te lo cuentan, y un año más se confirman las dos tendencias: están los que buscan los lugares remotos donde nadie ha estado (cosa improbable) y hay los que van a los destinos más comunes como si ellos fueran los primeros (algo probadamente imposible). Unos y otros, pues, se dejan guiar por el explorador que todos llevamos en los genes, desde hace siglos. Unos y otros, también, confirman que hoy en día el turismo nos acaba llevando a lugares donde, en el fondo, ya hemos estado antes. Quizá no físicamente, pero sí a través del deseo, de las lecturas que hacemos, de los reportajes que vemos en la tele, de Google Maps. Es casi como si tuviéramos los recuerdos antes de las vivencias y, discípulos de Santo Tomás, tuviéramos que viajar a los lugares para creerlo: tocarlos para confirmar que existen como cosas concretas y no solo como un producto de la imaginación.

Otro detalle que une a todos los que vuelven de vacaciones es que ya no necesitan quedar con los amigos "para ver las fotos del viaje". Aquellas sesiones interminables de diapositivas, disimulando bostezos en la penumbra de una sala de estar, mientras repetíamos un "qué bonito" ante la enésima foto de un castillo, una playa o la torre Eiffel, han pasado a la historia. Ahora las fotos se enseñan en el móvil, al ritmo del dedo que pasa pantalla, un segundo por imagen, y, además, en muchos casos ya han tenido una vida previa en las redes sociales, donde se han mezclado con las fotos de los otros amigos viajeros.

En esta avalancha de información visual, pues, ¿qué es lo que marca la diferencia? La narración, la anécdota. En sus 'Notes disperses', Josep Pla recordaba que "la historia sin anécdota es un magma indescriptible, ininteligible". Hoy este magma lo conforman las colecciones de imágenes -selfis y monumentos y puestas de sol-, y solo la anécdota que destaca, el detalle memorable que sabréis contar, hará que dentro de unos años recordéis vuestras vacaciones.

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