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LA CLAVE

Carles Puigdemont y Quim Torra, el pasado julio, en Waterloo.

AFP / NICOLAS MAETERLINCK

Torra y su 'momentum'

Enric Hernàndez

El verdadero momento del 'president' será cuando asuma que la unilateral es una vía muerta y que no puede haber independencia sin una mayoría social de la que carece

Quim Torra, pese a juzgarse un 'president' subsidiario a la espera del retorno del "legítimo" Carles Puigdemont, se dispone a mostrar su credenciales en una conferencia que está generando muchas expectativas entre el independentismo. Muchos esperan que el 4 de septiembre, tras las debidas consultas en Waterloo, Torra exponga una hoja de ruta que vaya más allá de los aniversarios otoñales --el 1-O, la declaración "simbólica" de la independencia del 27-O, los encarcelamientos de noviembre...-- y fije los hitos y plazos del pospuesto trayecto hacia la independencia. Quizá sea demasiado esperar.

 Cuesta intuir cuál puede ser ese "momentum" (en expresión de Torra) o "ventana de oportunidad" (Elsa Artadi) que permita hacer efectiva la instauración de una república proclamada en otoño y desde entonces en barbecho. Como reconoció Puigdemont, no se daban entonces las condiciones para implementarla (reconocimiento internacional, control del territorio, compromiso de los Mossos...) y nada indica que se vayan a dar en breve.

DOSIFICAR LAS CONDENAS

La mayoría secesionista en el Parlament, conjurada hace un año para desplegar las urnas, carece ahora de un diagnóstico y una estrategia compartidos. El Estado le ha perdido el miedo a la suspensión de la autonomía, una vez desprecintado el 155 sin grandes sobresaltos. Y Catalunya está hoy más dividida que ayer, mientras la creciente tensión entre unos pocos exaltados amenaza con depararnos algún disgusto que, por cierto, habrán de lamentar quienes dosifican sus condenas de la violencia en función de cuál sea la ideología del agresor y cuál la de la víctima.

Las manifestaciones multitudinarias, las paros de país y las legítimas protestas por la situación de los políticos en prisión sirven para mantener cohesionada a la base soberanista, no para avanzar por una senda que ya se reveló impracticable. El verdadero 'momentum' de Torra será cuando, como presidente de todos las catalanes, reconozca que la unilateral es una vía muerta, que del 1-O no emanó mandato democrático alguno y que no puede haber independencia sin una mayoría social de la que carece.