Ir a contenido

ANÁLISIS

La Liga de los centrocampistas

Antonio Bigatá

El campeonato liguero y la Champions se disputarán más que nunca en la zona ancha y en los pulsos para dominar los partidos

Las dos supercopas han demostrado que los tres grandes equipos que quieren y pueden ganar esta Liga, es decir Barça, Real y Atlético, llegan a ella con buen nivel de juego y solidez aunque sus figuras estén todavía poco rodadas. La principal sorpresa fue ver que el Madrid post-Cristiano aun perdiendo ante el Atlético apuntó mejor juego de conjunto y más equilibrio sobre el campo que en la temporada anterior. Esa soltura se debe a la liberación psicológica de la dependencia que exigía el portugués.

Aunque sea el que ha ofrecido sensaciones menos redondas en las supercopas, que nadie se fíe del Madrid pese a sus problemas. Ahora es el más desestabilizado por su entorno. Sus seguidores y la prensa que le acuna tienen miedo al dúo Barça-Atlético y piden al unísono a Florentino fichajes de última hora. Mastican decepción porque se había creado en el ambiente la sensación de que casi podían elegir entre los poco alcanzables Neymar, Mbapé, Kane y Hazard y no ha sido así.

Encima, la derrota de Estonia ha hecho daño y aviva la todavía silenciosa desconfianza respecto a Lopetegui, mientras crece la convicción de que los delanteros actuales no podrán marcar los goles que hasta ahora metía Cristiano. Pero el equipo no jugó nada mal en Tallin a pesar de los pocos minutos que actuó quien este año quizás hará cambiar temporalmente el nombre del club por el de Real Modric.

En la zona ancha

Barça y Atlético arrancan la Liga como ganadores de sus respectivos prólogos y hermanados por el hecho de que tanto Valverde como Simeone este verano han hecho todo lo posible para advertirnos de que esta temporada la protagonizarán y la decidirán los centrocampistas. En eso han puesto el dinero y el prestigio las secretarías técnicas.

En el Barcelona de después de Xavi Iniesta en la zona ancha siguen acompañando a Messi otros dos indiscutibles, Busquets Rakitic, mientras intentarán dar el paso que les falta para la gloria Coutinho, Sergi Roberto, los recién llegados Artur Malcom (este moviéndose por las bandas y hacia arriba compitiendo o combinando con Dembélé), y el probablemente repescado Rafinha, que tras una pretemporada en la que quizá desearon exhibirlo en el escaparate de las ventas ha mostrado ser verdaderamente útil. Y con otro objetivo, para la contención general, se ha sumado la fuerza de Arturo Vidal. Son muchos hombres, ciertamente, pero todo apunta a que la Liga y la Champions se decidirán este año más que nunca en la zona ancha.

Alta precisión ofensiva

Pep Guardiola confundió hace un año a mucha gente al contratar con rango de grandes estrellas a Walker Mendy. Pareció decir que el nuevo eje táctico campeón serían  los laterales. La verdad era otra: ya tenía los grandes centrocampistas que necesitaba para conquistar la Premier pero carecía de laterales de alta precisión ofensiva (como Jordi Alba, Carvajal Marcelo) de ese mismo nivel, y los encontró.

Esos laterales subiendo y bajando continuamente son la clave táctica para conseguir continuamente superioridad numérica en la zona ancha al sumarse a un grupo de bastantes medios. E incluso para lograr esa misma superioridad numérica en el ataque al adelantarse junto a los centrocampistas ofensivos y unirse a los aguijones tipo Suárez de la delantera. Messi sabe lo que vale eso desde que encontró a Jordi Alba y Valverde suspira pensando en lo que podría conseguir el Barça si Semedo acaba haciendo una tarea similar también por la derecha.

Cartas idóneas

El problema para el Barça es que Simeone piensa y busca lo mismo. Después de darle muchas vueltas a la delantera ha decidido reforzar finalmente su centro del campo con el espléndido Lemar (¡el Atlético gastando 70 millones!). Es un ahora o nunca de cara a los títulos. Y  ha completado la zona creativa con otro centrocampista de proyección, Rodri, que por clase y profundidad no tiene nada que ver con el repartidor Gabi, que ha salido del club.

Todos van hacia la misma estrategia, aunque el Madrid lo hace con Kroos y Modric un poco más veteranos  y gastados, con un Isco demasiado individualista y con Asensio buscando su sitio exacto sobre el césped. La Liga se jugará más que nunca en torno a los centrocampistas y a quien gane sus pulsos para dominar los partidos. Puede ser una temporada muy interesante por este dato. Y el Barça tiene cartas idóneas suficientes para jugarla con grandes posibilidades de éxito.

0 Comentarios
cargando