Ir a contenido

Pequeño observatorio

La suerte de encontrar un buen camino

Josep Maria Espinàs

La vida es una larga caminata y es mejor, claro, hacerla bien equipado y procurar no caer por un barranco

¿Qué pasa con las calles de Barcelona? Yo diría que he sido un "gran consumidor" de calles. Ahora menos, porque la vejez impone las restricciones comprensibles a unas caminatas demasiado largas. Y hay que tener en cuenta si se trata de una ida que exigirá una vuelta. Josep Miró Ardèvol dice que las ciudades son sus calles, y quizá aún más sus aceras. Sí, señor, porque las aceras abren caminos y ponen límites. Al mismo tiempo limitan y ofrecen.

Una calle sin aceras no parece muy acogedora. La acera es el invento que consigue un espacio acogedor al lado de la presión urbana. Naturalmente, hay aceras tan cargadas de gente que la individualidad se sumerge en una pasta de todo tipo de colores y densidades. Esto supone la aparición de diversas y sucesivas barreras. No siempre pueden ser hábilmente superadas.

Salir a pasear es una buena idea, que como todas las buenas ideas pronto se convierte en un fracaso. Recuerdo que hace muchos años alguien hablaba de la Mare de Déu de l'Empenta. Ignoro el origen de esta expresión pero me gustaría descubrirlo. Voy por las calles de la ciudad y pienso que si esta virgen todavía está en activo cada día tendrá más devotos. Podría ser una excelente patrona de los metros y los autobuses.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Machado escribió: "Caminante no hay camino, se Hace camino al andar". Es una frase que me parece espléndida, una incitación a admitir que no todo está preparado para nosotros. Que somos nosotros, los que tenemos que prepararnos para ir abriendo nuestro camino.

Hay padres que se preocupan porque sus hijos jóvenes no vayan por "mal camino". Pero me parece que la advertencia va de baja. La sociedad de hoy ofrece a los jóvenes muchos caminos, una diversidad que anteriores generaciones no existían. Los padres no quieren que sus hijos vayan desencaminados, los quieren encaminar bien.

En otros tiempos yo hice muchas y largas caminatas, que debían llevarme a pueblos desconocidos para mí. La vida es una larga caminata y es mejor, claro, hacerla bien equipado y procurar no caer por un barranco.
 

0 Comentarios
cargando