Ir a contenido

Análisis

La apuesta por las 'Deep Tech'

Carmina Crusafon

En el mundo de las start-ups, la categoría de las 'Deep Tech' es un valor en alza

Tecnología y 'start-ups' son una combinación habitual. En este ámbito, hoy quien toma mayor protagonismo son las 'Deep Tech'. Una combinación de innovación tecnológica con  investigación académica que reúne a emprendedores con científicos. ¿Qué hay que saber sobre estas empresas? Tres elementos: sus características, sus equipos humanos y la inversión que reciben.

¿Qué son?

Este tipo de compañías se ocupan de desarrollar productos o servicios que combinan avances científicos con innovación tecnológica y, además, quieren contribuir a que el mundo sea un lugar mejor. Se dice que cuando los tecnólogos y los científicos trabajan juntos en un objetivo corporativo, el resultado es una 'Deep Tech'. Se usa la denominación en inglés porque la terminología en español, que sería equivalente a tecnología profunda, no se ha llegado a imponer. Sus ámbitos de acción son muy variados: desde tecnología para vehículos autónomos, la robótica, hogares y ciudades inteligentes, pasando por dispositivos médicos, tecnología limpia, hasta proyectos vinculados con eficiencia energética, entre otros.

¿De dónde viene el talento?

Un factor fundamental en las 'Deep Tech' es el equipo humano. La combinación entre emprendedores y científicos con una sólida base académica les convierte en corporaciones muy singulares. En muchos de los casos, los científicos tienen un doctorado y este tipo de empresa les ofrece la oportunidad de desarrollar una carrera profesional más allá de las instituciones académicas. Además, se trata de proyectos muy atractivos para los jóvenes doctores o doctoras porque, además de poner en práctica sus investigaciones doctorales, les permite también contribuir al progreso tecnológico y vivir una experiencia única propia del mundo de las 'start-ups'.

El desarrollo de estas empresas está muy vinculado a factores de contexto relacionados con la calidad científica de las universidades, el número de investigadores y su mentalidad emprendedora.  De hecho, son un buen ejemplo de lo que se llama la transferencia a la sociedad. Un factor que está en alza en el mundo académico y una apuesta segura para las instituciones universitarias. El gran reto para las 'Deep Tech' está en atraer y retener este talento, que se convierte en elemento fundamental para determinar la solidez del proyecto emprendedor.

Los datos de inversión

Un factor básico para las startups es la inversión que reciben. Los estudios señalan que desde el 2015 las inversiones de capital de riesgo en 'Deep Tech' han crecido tres veces más rápido que las empresas tecnológicas en general. De hecho, en el conjunto europeo, el número de estas empresas está creciendo de forma muy considerable. Tres países (Reino Unido, Alemania y Francia) destacan como centros clave para este tipo de inversiones. También en nuestro país han aparecido fondos centrados en este ámbito y las perspectivas de crecimiento son muy favorables. Todo parece indicar que se trata de un sector con gran potencial. Además, es también una oportunidad para que el mundo emprendedor y el científico colaboren de forma permanente.  

0 Comentarios
cargando