29 oct 2020

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TENSIÓN EN EL EJECUTIVO GERMANO

La cancillera alemana, Angela Merkel.

CLEMENS BILAN (EFE)

Política de asilo alemana: Merkel y el fuego amigo de la CSU

Roberto Inclán

Las pugnas entre la CDU y la CSU amenazan con generar una de las mayores crisis de gobierno en Alemania

No puedo trabajar más con esta mujer. Estas palabras no fueron pronunciadas por unos de los rivales políticos de Angela Merkel, sino por Horst Seehofer, ministro de Interior del Gobierno de la canciller y político proveniente de la CSU bávara, el partido hermano de la CDU. Tal es el nivel de desacuerdo entre ambas formaciones, que amenaza con crear una de las mayores crisis del gobierno de Merkel, tan sólo unos meses después de su esperado y trabajado acuerdo de gran coalición junto al SPD. El motivo de la disputa es un viejo conocido que no ha abandonado los titulares de la prensa alemana desde aquel verano del 2015 en el que Merkel pronunció su ya famosa frase que dio inició a la Willkommenskultur del Gobierno alemán: “Wir schaffen das” (lo lograremos).

En estos casi tres años, el gran beneficiado ha sido el partido Alternativa para Alemania (AfD), situado ideológicamente a la derecha de la CDU, y que ha hecho de la crítica a la política de asilo de Merkel una de sus principales señas de identidad. AfD está condicionando el día a día de la actualidad alemana manifestando su ideología xenófoba y populista, y creando un serio problema a los partidos de gobierno de gran coalición, en especial a la CSU, los cuales han decidido radicalizar su discurso con el objetivo de recuperar al votante de derecha de cara a las próximas elecciones al Parlamento de Baviera el próximo mes de octubre. Según las últimas encuestas, la CSU estaría cerca de perder su tradicional mayoría absoluta y AfD rondaría el 12-13% de los votos, igualando al SPD como segunda fuerza en Baviera.

Requisito excluyente

La pelea gira en torno a una polémica propuesta de la CSU, que quiere que se impida entrar a todo aquel demandante de asilo que llegue a las fronteras nacionales y que haya pedido asilo en otro país o haya sido expulsado de Alemania. Si, como prevé el plan de Seehofer, Alemania ignora su obligación con el procedimiento de Dublín y rechaza a las personas en una frontera interna de la UE, los críticos temen que otros Estados puedan seguir su ejemplo, lo que llevaría a una situación en la cual la responsabilidad de abordar las solicitudes de asilo simplemente se trasladaría de un Estado al siguiente. Como afirman los periodistas de 'Die Zeit', Matthias Geis y Tina Hildebrandt, esta postura de la CSU “podría llevar al gran choque”. De este modo “el Plan Maestro de Horst Seehofer podría acabar como el Plan del Desastre”.

Por su parte, el partido socialdemócrata SPD considera que la CDU y la CSU están jugando con el futuro de Europa, y ya ha anunciado que presentará su propio plan de migración. Según las declaraciones del director del grupo parlamentario del SPD, Carsten Schneider, “debe haber una solución europea”. La propuesta de Seehofer conduciría a una “escalada en Europa” porque los problemas en la crisis de refugiados se trasladarían a las fronteras exteriores de la UE en Italia y Grecia. “En mi opinión, este sería el fin de la Unión Europea”, afirmó Schneider.