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Rediseño obligado

Tu silla te está matando

Tu silla te está matando

Juli Capella

La solución son asientos ergonómicos, regulables, que se adapten a nuestras necesidades corporales

"Mientras el hombre descansa, la silla trabaja", decía Mendini para definir el objeto icónico occidental por antonomasia. Cuando el primate bajó del árbol y se puso en pie, logró liberar las manos y así progresar, pero por otro lado, quedó siempre algo falto de apoyo. Así desarrolló las nalgas del culo, como primer asiento incorporado de serie, para apoyarse en el suelo. Y luego más adelante la silla. Los primeros vestigios son los tronos egipcios, después las sillas griegas (hédra, cátedra) y romanas (sella). Desaparecieron durante siglos en la Edad Media, para volver con el Renacimiento, reservadas solo para los pudientes. La Revolución Industrial del siglo XIX la popularizó para todo el mundo, –"una máquina para sentarse", dijo Le Corbusier– y hoy cada persona dispone de varias.

El problema es que le hemos cogido el gusto, actualmente pasamos sentados unas 12 horas al día. En el transporte, en la oficina, comiendo o viendo la tele. Hemos pasado del 'homo erectus' al 'homo sedentarius' de forma abrupta. Y estar mal sentados nos están matando. La proliferación en cada esquina de fisioterapeutas, quiroprácticos y masajistas, no son más que la punta del iceberg del mal que se avecina. Un objeto útil convertido en enemigo.

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Algo similar sucede con el automóvil, producto necesario pero perjudicial que hay que rediseñar. La solución para el buen asiento son las sillas ergonómicas, regulables, que se adapten a nuestras necesidades corporales. Aunque algunas parezcan aparatos de tortura, pueden salvarnos de muchas dolencias. Las hay ya incluso con sensores conectados a nuestro ordenador que nos corrigen la postura. Pero además nos indican que hay que levantarse a menudo y hacer más ejercicio. Llega una generación de asientos amorosos. Es necesaria una "rebelión de los objetos", como indica el eslogan de la flamante Barcelona Design Week de este año, diseños más amistosos y personalizados, a los que cojamos cariño y nos acompañen y cuiden durante mucho tiempo. Que sienten cátedra.

Temas: Arquitectura

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