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Pantallas

Gigantes que no saben si lloverá

Mikel Lejarza

Analistas de Merrill Lynch vaticinan que Netflix aumentará sus abonados a un ritmo del 8% anual hasta finales de la próxima década, lo cual le llevaría a los 350 millones de abonados en el 2030. No es disparatado. Actualmente la compañía tiene 125 millones de suscriptores, pero sólo con la incorporación de la India podría aumentar en 100 millones más. Cualquier número que se haga con dichas estimaciones, incluso con las tarifas por abonado actuales, muestra un poder adquisitivo capaz de absorber a cualquiera que se le ponga por delante. De ahí que su valor en bolsa haya ya superado en ciertos momentos incluso al de la Disney y Comcast.

Con la fuerza que estas cifras dan, Netflix ha afirmado que no está interesada en los deportes, aunque con su caja podría aspirar a quedarse con todos ellos; pero que su ambición pasa por tener la propiedad total sobre toda su programación original. Malas noticias por tanto para los productores, que van a ver limitados sus derechos y que pueden verse obligados a ser meros suministradores de quien va camino de ser el gran contenedor y productor  mundial de la ficción audiovisual.

Netflix tendrá 350 millones de abonados en el 2030, según Merril Linch

Y no sólo en televisión. Según el informe de Telecomunicaciones de ACSI 2018, el último año Netflix estrenó más películas que Universal, Sony, Warner, Fox, Disney y Paramount. En concreto, el doble que Universal, que es la segunda en la lista, y casi nueve veces más que Disney. Cuando se especula sobre las razones que provocan que la asistencia a las salas de cine vaya decreciendo, quizás una de las razones esenciales sea una realidad simple: por el precio de una sola entrada a una sala de cine puedes tener un mes entero de todo el contenido de vídeo que desees en una plataforma como Netflix, y además sin tener que soportar al vecino comiendo palomitas y unas pantallas en mal estado.

Pero el gigante no está solo. Hay otro que cada vez ocupa un lugar más preponderante en el negocio de la televisión de pago, al igual que ya lo es en la venta ‘on line’ y las tiendas de comestibles. Se trata de Amazon, cuyo servicio de ‘streaming’ ya supera a Hulu y es el segundo mayor en EEUU. Además a diferencia de Netflix, se han fijado en el mercado de los deportes, han renovado su acuerdo por el futbol  de la NFL y está negociando integrar su oferta en las plataformas de cable de Comcast. A la espera de ver qué pasa con Disney, la Fox y la mencionada Comcast, de donde lo único seguro es que saldrá un tercer gran competidor por fusión, todo indica que la próxima década será una batalla mundial entre Netflix y Amazon.

El servicio de 'streaming'
de Amazon es el segundo mayor en EEUU

Hasta ahora, estudios y productoras producían programas de televisión y películas; los vendían a distribuidores de televisión y estos a los consumidores. Ahora Netflix y Amazon hacen sus propios contenidos y los venden directamente a los consumidores. Eso explica que las compañías clásicas busquen consolidarse mediante alianzas, y que las tecnológicas quieran jugar el partido temerosas de quedar fuera del futuro. Batalla entre gigantes, que desconocen si mañana lloverá en nuestra ciudad. De ahí que para conocer lo que sucede a nuestro alrededor seguiremos acudiendo a los cercanos medios de siempre.

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