02 abr 2020

Ir a contenido

Análisis

Quien no colabore no subsistirá en el mercado global

REUTERS / NOAH BERGER

Quien no colabore no subsistirá en el mercado global

Joan Tristany

Es necesario encaminarse hacia un nuevo ecosistema de empresas basado en un modelo cooperativo

El Fórum anual de Amec, que reunirá el 20 de junio a los ejecutivos de la industria internacionalizada en Barcelona, pondrá de manifiesto que lo que se ha impuesto a nivel social debido al acceso a internet y las plataformas asociadas -compartir y colaborar- ya se ha trasladado también a las empresas. De tal forma se exponen a una nueva manera de hacer más abierta y colaborativa, que ocurre que el antiguo modelo de empresa de caja cerrada ya no funciona.

James F. Moore, profesor y teórico de Harvard, indicó por primera vez hace 20 años que, para competir, la empresa está interactuando con un ecosistema en el que colabora y coparticipa. Ahora todo se ha acelerado: las empresas juegan en un entorno que es global y el conocimiento se transmite a gran velocidad, al igual que los cambios.

Por ello, la industria se ve sacudida por la entrada de nuevos competidores ajenos a su sector: Google, por ejemplo, ha hecho una gran disrupción con el coche autónomo en la industria del automóvil, sector tan importante para nuestra economía.

Facilidad de acceso

Ante esta realidad, se está desarrollando una nueva manera de hacer en la empresa. Existe por una parte una mayor facilidad del acceso al nuevo conocimiento, mercados, a empresas ubicadas en otras partes del mundo y, por otra, la necesidad de adquirir soluciones diferentes para responder de forma rápida y ágil a las distintas necesidades. Por este motivo es tan importante colaborar con todo el ecosistema. Para no quedarse atrás.

Henry Chesbrough, director de la escuela de negocios de la Universidad de Berkeley y del centro de Garwood de Innovación Corporativa, señalaba que para innovar no hay que mirarse al ombligo. Este es el nuevo paradigma, quien no colabore con los agentes del entorno, no subsistirá en el mercado global. 

De este modo, la internacionalización ya no es una opción, es una condición. Las empresas deben salir y estar en contacto con el mercado global y sus agentes si no quieren que las de fuera se coman también su mercado interno. Para ello hay que definir estrategias. Algunas empresas comparten recursos, mientras que otras colaboran en mercados concretos. Este abanico de opciones y de interrelaciones se expondrá en el Fórum.

Esta realidad se ha plasmado en el hecho de que actualmente muchas multinacionales no tienen sede. Los trabajadores interactúan desde diferentes ubicaciones estratégicas. Las empresas más avanzadas han visto además que los empleados mejor conectados son estratégicos. Pero hay que tener en cuenta que la colaboración es posible en base a la confianza. Esta confianza hay que generarla y para ello debe incorporarse o desarrollarse el talento humano necesario que haga posible esta dinámica dentro de la empresa.

Asimismo, es necesario desarrollar competencias femeninas -tolerancia, colaboración, confianza...- para facilitar el nuevo modelo cooperativo. Estas competencias, aunque se califican como femeninas, las pueden desarrollar tanto los hombres como las mujeres. 

Ya estamos inmersos y vivimos en un nuevo ecosistema de empresas colaborativo ¿Estamos preparados y sabemos cómo interrelacionarse de la mejor manera? Lo podremos comprobar el Fórum Amec, el próximo 20 de junio en el IESE.