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ANÁLISIS

Por qué ganó Zidane

Axel Torres

Ninguneado por no haber introducido ideas revolucionarias, el francés se ha especializado en levantar Copas de Europa

Zidane se fue y, salvo segunda aventura futura, no le conoceremos eliminación alguna en el banquillo del Real Madrid en la Champions League. Aunque comprendo por qué razones algunos analistas no sitúan a su equipo entre los más brillantes de la historia del fútbol, reducir su éxito a una concatenación de hechos afortunados sería terriblemente injusto. Es probable que no veamos nunca más a un entrenador ganando tres Copas de Europa seguidas. Y seguro que si lo vemos no será alguien que las consiga en sus primeros dos años y medio dirigiendo en el fútbol profesional.

Al Madrid le han podido beneficiar lesiones rivales, errores de porteros y alguna decisión arbitral controvertida, pero en el desarrollo del juego ha sido superior a prácticamente todos sus rivales. Al PSG en París y a la Juventus en Turín, insultantemente. Solo el Bayern puede pensar que hizo méritos en el trámite de los dos encuentros para lograr un mejor resultado, pero equivocarse gravemente atrás, conceder goles absurdos o no acertar en el remate también forma parte de la balanza de argumentos acerca de la justicia de un resultado. Que Ramos y Varane se comporten siempre de manera imperial en los partidos importantes no es una cuestión menor: es decisivo, y todo el resto de clubes europeos buscan con ahínco una pareja de centrales de la misma fiabilidad y compenetración. Pero no la encuentran. Algo parecido ocurre con el triángulo Casemiro-Kroos-Modric. O con la inagotable capacidad resolutiva de Cristiano. Tener a los mejores, lograr que mezclen bien, que no pierdan el hambre, que se mantengan año tras año en plenitud y en picos altos de forma en los momentos decisivos, que los caracteres y egolatrías propios de las figuras no derrumbe armonías ni parta vestuarios en dos..., nada de esto es tan fácil.

La pregunta sería: ¿alguien puede hacerlo en el Madrid mejor que él? Apuesto a que no

Y aunque pueda parecer que sí es más sencillo cuando tienes mucho dinero, habrá que preguntarse por qué el PSG o el Manchester City, gastándose lo que se han gastado en los últimos tiempos, no han levantado aún la Copa de Europa ni una sola vez. O por qué los entrenadores anteriores del Madrid no hicieron antes lo que ha conseguido Zidane. 

Si es tan bueno, ¿podría hacerlo en otro sitio? Probablemente no. Pero es que no lo eligieron para hacerlo en otro sitio. La pregunta correcta sería: ¿alguien puede hacerlo en el Madrid mejor que él? Apuesto a que no.

Se ha hablado mucho de su escasa sofisticación táctica, pese a que en cada temporada se ha animado a intervenir más, modificando al equipo en función de los puntos fuertes y débiles de los rivales. Desde un punto de vista de idea de juego, su valentía no puede ser menospreciada. Sabía que tenía a los mejores y por lo tanto asumió que si iba siempre a por los partidos lo lógico era ganar. No especuló jamás, más allá de que en algún momento puntual el equipo haya sufrido porque el rival le atacó con todo y también tenía sus argumentos. Zidane ha sido un entrenador positivo y desacomplejado que ha aprovechado su estatus de leyenda para permitirse hacer en todo momento lo que ha considerado oportuno, sin miedo al qué dirán. Y esto, en los tiempos que corren, tiene mucho valor.

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