25 sep 2020

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HOY JUEGAS

La vida en azulgrana

JORDI COTRINA

La vida en azulgrana

Gemma Varela

Hay personas que lo ven todo de color de rosa, otros vamos con las gafas del Barça puestas

A mi padre le gusta relacionarlo todo con el Barça, incluso mi vida. Puede parecer un poco loco pero es así. A modo de ejemplo, mientras estuve de Erasmus nunca me dijo que me echaba de menos hasta que el Barça ganó la Champions en París... me llamó y entre lágrimas me contó que se acordaba de la primera Copa de Europa, la del gol de Koeman, y de cómo lo habíamos celebrado en familia: fuimos a Canaletas con un flamante Seat Ibiza gama olímpica (esto es, con un par de pegatinas de las anillas olímpicas en las puertas delanteras). Allí nos encontramos dentro del coche rodeados por una marea humana y regresar a casa fue una odisea, pero nos sentíamos imparables y en modo fitipaldi on. Tras recordar la batallita, mi padre se sinceró y me dijo que estaba triste, porque yo vivía lejos y no podíamos celebrar la segunda juntos.  

Tres años más tarde, mientras el Barça jugaba en Stamford Bridge, me comunicaron que pasaba de tener un contrato temporal a uno fijo. Mi padre, eufórico, dijo: "Me acordaré siempre de este día, por lo de Iniesta y por lo tuyo". Así, por este orden. Y cosas de la vida, ahora que Iniesta se marcha del Barça, yo también dejo esta redacción. No pretendo compararme con él, en ocasiones he sido más Pinto que Valdés. Pero qué necesaria es la música en un vestuario. Aquí, en la primera división del periodismo, he vivido muchas Copas, Ligas y Champions (y no solo literalmente). Uno de los días más felices fue cuando mis compañeros me eligieron presidenta del Comité Profesional. Tuve la suerte de empatar en votos con Imma Muñoz (una Messi de la ética periodística y personal) y compartimos brazalete de capitanas.

Aunque sin duda de lo que más orgullosa estoy es de los AMIGOS, en mayúsculas, que he cosechado, y de formar un tridente con Helena López (pichichi de mi corazón) y José María Expósito (merengón, pero buena gente). Y de la 'peña petxina' (ellos ya saben quiénes son). Ahora toca salir y disfrutar, sé que es lo que me dirá mi padre.