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INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO

El objetivo de esta iniciativa ciudadana es que el conocimiento científico sea cada vez más importante en la formulación de propuestas políticas

Por primera vez en España y tras el respaldo unánime de la Mesa del Congreso de los Diputados y el apoyo de todos los grupos parlamentarios, los días 6 y 7 de noviembre de este mismo año se celebrará la primera edición de #CienciaenelParlamento como parte de los eventos de la conmemoración del 40º aniversario de la Constitución. Esta iniciativa ciudadana independiente tiene como objetivo que la ciencia y el conocimiento científico sean cada vez más importantes en la formulación de propuestas políticas y está inspirada en los eventos Science meets Parliament que se celebran anualmente en Reino UnidoAustralia e incluso en la Unión Europea.

Para comprender el objetivo de #CienciaenelParlamento es imprescindible entender en qué consiste el concepto de ciencia para la política. A diferencia de la política científica que se refiere a la gestión del sector científico desde un punto de vista político, a cómo se distribuyen los fondos para I+D y a las estrategias empleadas para mejorar el funcionamiento de las instituciones públicas españolas de investigación, la ciencia para la política consiste en emplear el método científico para legislar políticas informadas en la evidencia y, en definitiva, trata de mostrar de qué manera podría resultar útil la ciencia en la gestión pública.

#CienciaenelParlamento es una iniciativa cuyo principal objetivo es promover la ciencia para la política. Si bien es cierto que existe una clara distinción entre los dos conceptos, también es importante anotar la conexión directa que existe entre ambos, al igual que lo existe con la divulgación. Conseguir que los ciudadanos, y sus representantes, comprendan, utilicen y se beneficien del método científico y del conocimiento es un paso fundamental para que valoren, apuesten y reclamen una firme inversión en I+D.

Aplicar la ciencia a la toma de decisiones

El evento organizado por #CienciaenelParlamento para el mes de noviembre tendrá lugar a lo largo de dos días en los que diputados y científicos se reunirán en el Parlamento para realizar debates públicos y reuniones de trabajo. Además de ser capaces de dialogar y aprender mutuamente sobre el funcionamiento de ambos mundos, #CienciaenelParlamento busca promover una interacción regular y bidireccional entre ambas partes que perdure en el tiempo. De este modo, se pretende acercar la ciencia a la toma de decisiones estratégicas basándose en la evidencia, pero también fortalecer los vínculos entre ciencia y sociedad. Además, los políticos podrán disponer de una mayor información sobre las investigaciones que se están desarrollando en España y conocer de primera mano cómo el método científico está ayudando avanzar en muchas áreas del conocimiento. Y los científicos aprenderán cómo se desarrolla el complejo proceso de legislar.

La celebración de este evento, que esperamos se convierta en un encuentro anual, es una gran noticia, pero sin duda un enorme reto para el sector de la ciencia española. Trasladar las evidencias científicas a acciones políticas concretas es complejo. Entender el proceso de funcionamiento de un parlamento es imprescindible para que la labor de asesoramiento pueda ser realmente útil a las personas que trabajan en la gestión pública. Conseguir que ciencia y política se entiendan requiere personas capaces de hablar ambos idiomas.

Teniendo en cuenta esto, #CienciaenelParlamento acaba de abrir una convocatoria para identificar a las personas del sector de la ciencia que quieran participar en el evento. Estas personas realizarán el papel de técnicos de asesoramiento científico, de intérpretes entre ambos mundos. Estas personas serán los encargados de recopilar la evidencia científica mediante revisiones exhaustivas y entrevistas a los expertos de cada temática, así como de prepararlas para que sea útil a los políticos. Para esta labor, #CienciaenelParlamento busca gente con formación científica, en fases tempranas o intermedias de su carrera y que tenga motivación para poner la ciencia a disposición de la política y, por ende, a disposición de la sociedad. Para asegurar la correcta formación de estos técnicos de asesoramiento, #CienciaenelParlamento ha organizado, en colaboración con la FECYT, unas jornadas de preparación en las que las personas seleccionadas recibirán talleres y clases magistrales por parte de los mayores expertos en asesoramiento a parlamentos en todo el mundo.

La convocatoria estará abierta hasta el próximo 1 de junio y toda la información se puede encontrar en cienciaenelparlamento.org. En esta primera convocatoria se trata de un perfil específico, presente en la mayoría de las oficinas de asesoramiento científico de los parlamentos que nuestros países vecinos tienen.

Confianza entre ciencia y política

Desde hace bastante tiempo, parlamentos de diferentes países europeos (Reino Unido, Alemania o Francia) e incluso el Parlamento Europeo disponen de Oficinas de Asesoramiento Científico para parlamentarios. Algunos ejemplos son el Parliamentary Office of Science and Technology (POST) en Reino Unido, Büro für Technikfolgen-Abschätzung beim Deutschen Bundestag (TAB) en Alemania o el Scientific and Technological Options Assessment (STOA) en el Parlamento Europeo. Estas Oficinas de Asesoramiento Científico a los Parlamentos se agruparon en una Red Europea conocida como European Parlamentary Technology Assessment (EPTA) en el año 1990 y que actualmente cuenta con 22 miembros (Alemania, Francia, Suiza, Reino Unido, Suecia...). Cataluña está también dentro de esta red con el Consell Assessor del Parlament sobre Ciència i Tecnologia (CAPCIT). En Estados Unidos también se creó en 1972 la Office of Technology Assessment (OTA), una institución interna en el Congreso para su asesoramiento científico y tecnológico.  En España ha habido varios intentos frustrados de crear tales Oficinas de Asesoramiento Científico desde finales de los años ochenta.

#CienciaenelParlamento busca generar el sustrato y la confianza entre ciencia y política, de forma que la adaptación de dicha experiencia en otros países consiga por fin encontrar el modelo óptimo adaptado a nuestra democracia, y que tanto necesita nuestra sociedad.

Eduardo Oliver (Investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III) y Manuel Souto (Investigador en el Instituto de Ciencia Molecular de la Universidad de Valencia). Ambos colaboran en la organización de Ciencia en el Parlamento.

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