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Editorial

Superar la violencia filioparental

La convivencia de jóvenes en 'unidades residenciales' impuesta por los juzgados es un paso para mejorar la comunicación y solucionar el problema

Ramón y su madre, María, en el piso de Barcelona en el que vive el joven.

Ramón y su madre, María, en el piso de Barcelona en el que vive el joven. / CARLOS MONTAÑÉS

Se calcula que solo en el 15% de los casos los padres agredidos por sus hijos acuden a la justicia. Aun así, en España, cada día hay unas 13 familias de media que denuncian a sus hijos por violencia filioparental. En Catalunya, aunque los datos del 2017 son inferiores a los del 2016 (con 484 jóvenes tratados por la Administración en distintos programas), lo cierto es que en los últimos siete años el incremento de este problema, muchas veces silenciado, se cifra en el 14%.

Las causas son muy diversas y no responden a un solo patrón económico o social. Los llamados 'hijos tiranos' se caracterizan por unos deseos hedonistas con baja tolerancia a la frustración, una menor capacidad educadora de las familias o la influencia de drogas como el cannabis, un cóctel que provoca la pérdida de control que les hace peligrosos para sus padres, víctimas del 'síndrome del emperador'.

La reciente introducción de medidas no coercitivas en régimen cerrado sino en "unidades residencialesimpuestas por los juzgados como actuaciones de "convivencia" es un paso para solucionar las relaciones y tender puentes de comunicación. En dos pisos (en Barcelona y Girona) habilitados por la Generalitat bajo la supervisión de profesionales altamente especializados, estos jóvenes –víctimas ellos mismos del ambiente que han generado– aprenden normas básicas de comunicación y respeto en un clima no privativo de libertad y con la idea de fomentar su espíritu de superación personal.