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IDEAS

'Suspiria', el 'remake' y los videntes

Desirée De Fez

Ya está decidido: 'Suspiria', la revisión de la obra maestra de Dario Argento, será buenísima.

Otros 'remakes' están condenados a la desconfianza (si hay suerte) y al escarnio (si no la hay). Pero este va a ser brutal y no parece negociable. Da igual que la película que revisa sea única. Hasta la liga 'anti-remakes' se ha alineado a favor de la (inacabada) película de Luca Guadagnino. Intuyo que, entre otras cosas, por estas razones:

Una, el currículo del director de 'Call Me by Your Name' (2017). Otra, una de las primeras y apabullantes imágenes (al parecer filtradas) del filme, con Dakota Johnson, la actriz que encarna a la protagonista, con el tórax abierto. Una tercera, las declaraciones de la intérprete en la revista 'Elle' sobre el rodaje: "No miento, me dejó tan jodida que tuve que ir a terapia". Una de las más efectivas, las reacciones –desorbitadas, incrédulas, onomatopéyicas y efectistas– de los que han disfrutado de un avance en la Comic-Con y parecen haberse enfrentado a lo más terrorífico que han visto en toda su vida. Y, para acabar, un delicioso 'bonus track': Jessica Harper, protagonista de la 'Suspiria' original, contando en Facebook que es la película más terrorífica que ha visto. Nada mal.

Resulta misterioso que algunas películas sean un 'sí' de antemano y otras, pobres, un 'no' antes de ser vistas

Reconozco que, defensora como soy de los 'remakes', la habría comprado por mucho menos (hasta creyendo que la película de Argento es insuperable). Sin embargo, no deja de resultarme curioso, casi misterioso, que algunas películas sean un 'sí' de antemano y otras, pobres, un 'no' antes de ser vistas. Es obvio que las pistas sobre la nueva 'Suspiria' son lo máximo, como también lo es que parecen formar parte de una maniobra publicitaria tan fina como estudiada: terapia, Comic-Con y "la película más terrorífica de tu vida"… ¡Toma ya! ¿Pero qué mecanismos activamos para predecir qué estará bien y qué no? No lo sé. Puede ser –como he dicho otras veces porque me fascina la idea– que la exposición a tal volumen de información, imágenes y ruido nos haya vuelto más intuitivos. Pero también podría ser que la facilidad para decir la nuestra nos haya llevado a la videncia y a crear corrientes caprichosas de simpatía o antipatía hacia películas que ni siquiera hemos visto.

Temas: Cine

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